domingo, 1 de mayo de 2022

¿TERMINÓ LA PANDEMIA?

Después de aquel primero de diciembre de 2019 en que iniciara la pandemia en Wuhan, China, los momentos que vivimos actualmente parecieran indicar que está llegando a su fin, pero desafortunadamente esto no es del todo cierto.

El pensar que esta pesadilla ha terminado nos vuelve vulnerables, pues existe un relajamiento en las medidas preventivas que nos ayudaron a sobrellevar esta enfermedad.

La realidad es que los casos de contagios han disminuido significativamente al igual que los fallecimientos por esta enfermedad. Sin embargo, a cualquiera le puede tocar enfermarse por primera vez de covid19, o bien, de forma subsecuente y en consecuencia, está latente el riesgo a morir.

Vale la pena hacer mención que se cataloga como PANDEMIA a una enfermedad epidémica que se extiende a muchos países o que ataca a casi todos los individuos de una localidad o región, EPIDEMIA a una enfermedad que se propaga rápida y activamente con lo que el número de casos aumenta significativamente y la ENDEMIA se define como la aparición constante de una enfermedad en un área geográfica o grupo de población, aunque también puede referirse a una alta prevalencia crónica de una enfermedad en dicha área o grupo. Para ello, deben cumplirse simultáneamente dos criterios: permanencia de la enfermedad en el tiempo y afectación de una región o grupo de población claramente definidos.

Es por lo anterior, que se puede entender que efectivamente la pandemia está despareciendo, aunque la enfermedad sigue vigente de forma endémica, con el riesgo de rebrote en cualquier momento y convertirse así en una epidemia nuevamente.

Durante la epidemia las autoridades de salud notificaban día a día el número de infectados y defunciones, pero ahora al quitarse el semáforo epidemiológico será más difícil conocer dicha información, misma que sólo podremos tener si hacemos una búsqueda de los reportes epidemiológicos al final de cada mes, lo que impedirá saber en tiempo real el comportamiento de la enfermedad.

El no saber es un arma de doble filo, ya que estar desinformado de lo que acontece en tiempo presente respecto a la enfermedad, propicia que las personas olviden que el covid19 aún sigue entre nosotros.

Las autoridades han dispensado el uso de cubrebocas en áreas abiertas o bien ventiladas y recomiendan utilizarlo en lugares cerrados. Sin embargo, hemos podido observar que muchas personas, aún en estos sitios, están sin cubrebocas.

Es común llegar a reuniones, eventos sociales, culturales, deportivos e incluso políticos y ver una gran cantidad de personas que sin respetar la sana distancia y estando en lugares cerrados, no usan cubrebocas. De hecho, los conciertos masivos, los estadios deportivos, están teniendo un aforo bastante numeroso de manera tal que pareciera que ya no existe la enfermedad.  Pero debemos recordar que un estornudo tiene la capacidad de expulsar partículas de saliva hasta por 8 metros y si no existe la sana distancia, sin importar que el lugar sea abierto, el riesgo de contagio es alto.

Así mismo, el uso de gel antibacterial y el lavado de manos de forma frecuente es una práctica que está pasando al olvido.

Han aumentado los lugares en donde el gel antibacterial, los tapetes sanitizantes e incluso la toma de temperatura, se han vuelto un formalismo que ya no es utilizado por los usuarios.

Y es que estas medidas fueron las que nos ayudaron a salir delante de esta amenaza a lo largo de 2 años, por eso considero importante que no las dejemos de utilizar de un momento a otro.

El cubrebocas y la higiene de manos, siguen siendo la mejor manera de disminuir el número de contagios y no solo para COVID-19, sino también para enfermedades como la INFLUENZA o la TUBERCULOSIS PULMONAR que en últimas fechas ha tenido un incremento de casos de forma significativa.

Así mismo, las vacunas han demostrado ser una gran herramienta para la prevención de complicaciones y disminución del número de casos.

En la actualidad, en nuestro país se está aplicando la cuarta dosis de vacuna, la cual tiene como requisito haber recibido la tercera vacuna en un tiempo no menor de cuatro meses y no estar enfermo al momento de recibirla.

Varios pacientes me han cuestionado sobre si es correcto ponerse la cuarta dosis, puesto que circula en las redes sociales opiniones en contra o a favor que generan dudas en las personas.

La respuesta que otorgo a quien me pregunta sobre esto es que con las vacunas hemos ido aprendiendo a lo largo de esta pandemia, que han demostrado tener efectividad y que si las autoridades sanitarias indican que se aplique, debemos seguir sus indicaciones y como ejemplo de esto les digo que yo ya me la he aplicado.

De igual manera, ya está cercano el tiempo en que la vacuna se le aplique a los menores de 15 años, por lo que es importante que todos cumplamos los esquemas de vacunación a fin de poder lograr el efecto rebaño que permita a la enfermedad mantenerse de manera endémica y con la menor cantidad de casos complicados.

También debemos recordar lo aprendido en la pandemia: llevar un estilo de vida saludable, con ejercicio, peso adecuado, prevención y control de las enfermedades crónico-degenerativas a fin de prevenir las complicaciones del Covid-19.

Sin ser autocomplaciente, creo que estamos viendo la luz al final del túnel y aunque esta enfermedad no está del todo vencida, considero que la pandemia está a punto de terminar. Pero es necesario no olvidarnos de las medidas preventivas que nos han acompañado a lo largo de estos dos años, como son el lavado de manos, el uso correcto de cubrebocas en lugares cerrados o muy concurridos, la sana distancia y el ser responsables con nuestra salud. En este último punto me refiero a que si estamos enfermos o tenemos la sospecha de estar cursando con Covid-19 o alguna otra enfermedad respiratoria, es necesario acudir al médico, realizarnos pruebas diagnósticas y respetar el aislamiento mínimo de 10 desde el inicio de los síntomas en caso de resultar positivos.

El Covid-19 llegó para quedarse entre nosotros, de tal manera que tenemos que aprender a prevenirlo, combatirlo y no propagarlo.

 

Dr. Carlos P. Baquedano Villegas

Especialista en Medicina Familiar

 

Cancún, Q, Roo, México a 01 de Mayo del 2022

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viernes, 1 de abril de 2022

NIÑOS ¿LOS CUIDAS BIEN?

 Desde el momento mismo de la concepción, los niños son motivo de cuidado de sus padres. Toda la atención gira en torno a ellos. Es por eso que en este artículo les hablaré de los cuidados médicos que deben recibir a partir de su nacimiento y en los primeros años de vida.

En la primera semana a los bebes se les debe realizar un TAMIZAJE NEONATAL que tiene la finalidad de detectar de forma precoz padecimientos como el HIPOTIROIDISMO CONGENITO, enfermedad silente en los primeros años de vida pero que al irse desarrollando condiciona retraso mental y cretinismo en un niño que nació aparentemente sano.

De igual manera, con este tamiz se detectan enfermedades como la FENILCETONURIA, GALACTOSEMIA, FIBROSIS QUISTICA, HIPERPLASIA SUPRARRENAL CONGENITA, DEFICIENCIA DE LA CADENA MEDIA DE ACIL-COA DESHIDROGENADA.

Este tamiz neonatal metabólico es obligatorio en nuestro país, aunque también existe la buena práctica de realizar el TAMIZ AUDITIVO en algunas instituciones particulares o públicas de salud.   

Así mismo, es importante iniciar su esquema de vacunación y mantenerlo completo y vigente hasta el momento mismo de la adolescencia.

Acorde al esquema de vacunación vigente hasta el 2022 en México, las vacunas que se aplican son:

Al momento de nacer, BCG o Bacilo de Calmette-Guérin que protege contra la TUBERCULOSIS, así como la vacuna contra la HEPATITIS B.

A los 2 meses de vida, se aplican las vacunas de PENTAVALENTE ACELULAR (Difteria, Tosferina, Tétanos, Poliomielitis e Infecciones producidas por Haemophilus Influenzae tipo B), HEPATITIS B, ROTAVIRUS Y NEUMOCOCO CONJUGADA.

A los 4 meses las vacunas de PENTAVALENTE ACELULAR, ROTAVIRUS Y NEUMOCOCO CONJUGADA.

A los 6 meses PENTAVALENTE ACELULAR, HEPATITIS B, ROTAVIRUS e INFLUENZA.  Así mismo, a partir de esta edad y hasta los 5 años debe recibir la vacuna de Poliomielitis en las 2 semanas de vacunación que se realizan en nuestro país.

A los 7 meses la 2da dosis de la INFLUENZA.

A los 12 meses SRP (Sarampión, Rubéola, Parotiditis) y NEUMOCOCO CONJUGADA.

A los 18 meses la PENTAVALENTE ACELULAR.

A los 2 y 3 años la vacuna contra INFLUENZA REFUERZO ANUAL.

A los 4 años DPT (Difteria, Tosferina y Tétanos) y la INFLUENZA REFUERZO ANUAL.

A los 5 años INFLUENZA REFUERZO ANUAL (Octubre-Enero).

A los 6 años se aplica la vacuna SRP (Sarampión, Rubéola, Parotiditis).

A los 11 años o en el 5to grado de educación primaria se debe iniciar a aplicar el esquema de vacunación de VPH (Virus de Papiloma Humano).

En México, este es el esquema de vacunación obligatorio para los menores de edad, requisito indispensable para entrar a guarderías, educación escolar y primaria. Así mismo, existen vacunas que en la práctica privada se ofrecen para complementar este esquema nacional.

Luego entonces, hemos visto las detecciones prioritarias y obligatorias que el gobierno otorga a los infantes en nuestro país. Ahora hablaré de los cuidados principales que los niños deben recibir por parte de los padres.

La lactancia materna exclusiva (niños alimentados únicamente con leche de la mamá) es un punto clave y la base de tener un niño sano. Tiene ventajas en todos los aspectos, en cuestión de salud y economía, ya que los niños alimentados al seno materno son niños sanos, resistentes a las enfermedades propias de la infancia, agregando a este beneficio el ahorro económico que representa el no tener que comprar fórmulas lácteas, de por si costosas. Hasta el momento, no existe ninguna leche en polvo que sea capaz de cubrir todos los beneficios que otorga la leche materna.

En la actualidad, la OMS recomienda la lactancia materna de forma exclusiva hasta los 6 meses de edad, lo que significa que no se debe proporcionar ningún tipo líquidos o bebidas (incluida agua o te) hasta esta edad. De acuerdo a la OMS, la lactancia materna se puede otorgar hasta los 2 años de edad.  Así mismo es importante iniciar la     ABLACTACIÓN (dar alimentos sólidos) a partir de los 6 meses de edad. No es recomendable iniciar antes de este tiempo, ya que el sistema digestivo del bebé aun no tiene la capacidad suficiente de digerir los alimentos.

De igual manera, es necesario durante el 1er año de vida, llevar a los niños a una consulta mensual que recibe el nombre de CONTROL DE NIÑO SANO, en la cual el médico identificará que el bebé esté ganando peso de forma correcta. Un niño menor de 1 año gana peso en promedio de 750 gramos por mes los primeros 4 meses de vida. Del 5to al 8vo mes gana 500 gramos por mes y en los últimos 4 meses gana 250 gramos por mes. A partir de este momento, los médicos vigilamos la ganancia de peso en base a tablas con percentiles establecidas. Sin embargo, hasta antes de los primeros 10 años de vida, existe un cálculo matemático rápido que nos dan una idea sobre si nuestros niños están en bajo peso u obesidad. La fórmula consiste en multiplicar la edad por 2 y luego sumar 8 al resultado (Edad x 2 + 8). Aplicando esta fórmula, un niño de 5 años debe pesar como mínimo 18 kilos.

Durante este control de niño sano, los profesionales de la salud detectan problemas digestivos que en muchas ocasiones se pueden confundir con respiratorios como la ENFERMEDAD DE REFLUJO GASTROESOFAGICO que puede confundirse con ASMA, o CÓLICOS INFANTILES o DISPEPSIA NEONATAL que muchas veces se manifiestan con la necesidad que tiene el bebé de comer de forma frecuente, sin esperar el promedio de 3 horas entre tetada y tetada.

Entre los aspectos importantes que se vigilan en el control del niño sano, se encuentra el adecuado desarrollo de los bebés en las áreas motriz, neurológica, lenguaje y personal social. Son datos de alarma los niños que presentan a cualquier edad asimetría en la postura o movimiento, alteraciones de la succión o deglución, alteraciones en el llanto y falta de consuelo, tener la cabeza constantemente hacia atrás o un tono muscular débil (esto en la etapa de recién nacido) y a partir de los 3 meses, debe preocuparnos como papás encontrar manos empuñadas, atrapamiento del dedo pulgar por el mismo bebé, antebrazos con el dorso de la mano hacia arriba de forma persistente. A los 5 meses de edad, observar en los bebés que tengan las piernas juntas y difíciles de separar, apoyo en punta de los pies y falta de rodamientos, son datos que deben alarmar a los padres y acudir de forma inmediata a consulta médica.

El médico, debe otorgar y explicar a los padres durante la consulta del niño sano, ejercicios de estimulación temprana que permitan un adecuado desarrollo físico y neurológico a los bebes durante el 1er año de edad.

Posterior a este tiempo, los niños de 1 año a los 5 años deben acudir a consulta de niño sano en un promedio de 3 a 4 veces por año.

Como se puede observar, la etapa inicial de la vida, debe estar vigilada de forma estricta por profesionales, de la salud. No se debe caer en el error de pensar que un niño que no se enferma, no necesita acudir a un CONTROL DE NIÑO SANO. Recordemos que los ojos no ven lo que el cerebro no conoce y muchas enfermedades reversibles pueden pasar inadvertidas por los papás.

Los niños son una alegría para los padres, pero también una gran responsabilidad.

 

Dr. Carlos P. Baquedano Villegas

Especialista en Medicina Familiar

 

Cancún, Q, Roo, México a 01 de Abril del 2022


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martes, 1 de marzo de 2022

HIPOTIROIDISMO

 ¿Piensas que no comes tanto como para subir de peso?

¿Te sometes a dietas y rutinas de ejercicio y no puedes bajar de peso o bajas muy poco?

¿Te sientes cansado, somnoliento, sin ganas de hacer nada, indiferente deprimido?

¿Se te olvidan las cosas?

¿Eres friolento o tienes poca tolerancia al frío?

¿Estás desconcentrado o se te olvidan las cosas?

¿Se te hinchan los pies, las manos o las piernas? 

¿Tienes problemas para ir al baño o sufres cuadros de estreñimiento frecuente? 

¿Se te cae el cabello o tus uñas se quiebran fácilmente?

Si tienes más de uno de los síntomas referidos, puedes padecer de Hipotiroidismo, que es una afectación que sufre tu glándula tiroides.

La TIROIDES es una glándula pequeña en forma de mariposa que se encuentra en la parte anterior del cuello y produce hormonas como la  triyodotironina (T3) y tiroxina (T4), que son las encargadas de nuestro metabolismo, estimulan a los tejido para que produzcan proteínas, regulan la frecuencia cardíaca, incrementan la cantidad de oxígeno que utilizan las células, controlan la velocidad de combustión de las calorías, así como el mantenimiento de la piel, la producción de calor, la fertilidad y la digestión, entre otras funciones.

El HIPOTIROIDISMO es una enfermedad que se caracteriza por una pobre o nula producción de hormonas tiroideas, lo que en consecuencia afecta las funciones en las que éstas participan.

Existen diferentes tipos de HIPOTIROIDISMO: primario, secundario, subclínico, congénito y postquirúrgico.

Las causas del HIPOTIROIDISMO son variadas: puede originarse debido a una enfermedad autoinmune en la cual el sistema inmunitario ataca las células sanas por error; también por una afección de la glándula hipófisis o pituitaria que se traduce en un incremento de la hormona TSH (Hormona Estimulante de la Tiroides); o bien, por efectos hereditarios (antecedentes familiares), o por deficiencia en la ingesta de yodo.

Habitualmente los pacientes confunden los síntomas de HIPOTIROIDISMO con cansancio, falta de vitaminas, estrés, infección de los riñones y muchas otras enfermedades que aparecen en los sitios web cuando se realiza la búsqueda de síntomas de forma aislada.

Esta confusión los lleva a la automedicación que, quizá les permita experimentar cierta mejoría en alguna molestia, pero sin conseguir una recuperación total. En consecuencia, la enfermedad avanza incrementándose la sintomatología.

Mención especial merece la obesidad, problema de salud que afecta al 71% de los mexicanos según estudios del 2021, y de acuerdo a cifras de la OMS en el 2016, lo padecían 1900 millones de adultos en el mundo.

Se ha podido observar que cuando las personas padecen obesidad, más que por cuidar su salud, se ven influenciadas por las tendencias sociales para someterse a dietas y ejercicios, la mayoría de las veces sin supervisión profesional; de igual manera consumen por automedicación medicinas milagro e incluso restringidas para su libre venta con la finalidad de bajar de peso. Sin embargo, no logran conseguir su objetivo y terminan por rendirse y continuar su vida como estaban. Dichas personas desconocen que esa obesidad que padecen puede ser resultado de hipotiroidismo.

Por tal motivo, es necesario que antes de someterse a dietas y automedicación, las personas acudan a un médico que pueda descartar esta patología.

En la actualidad, nuestros niños y adolescentes pasan mucho tiempo sentados o acostados, con una pantalla en frente y comiendo de forma desordenada, combinación perfecta para que sean obesos. Pese a estas circunstancias, es importante hacer una evaluación médica que permita descartar un problema tiroideo para evitar acusar a los jóvenes de que están obesos por sus malos hábitos. No quedarse con un juicio a la ligera cuando puede haber un serio problema de salud.

En pacientes con presión arterial alta, que toman los medicamentos prescritos para su control, además tienen apego a las medidas no farmacológicas como son una adecuada alimentación y ejercicio, pero que no pueden conseguir cifras tensionales normales, es necesario hacer una búsqueda intencionada de HIPOTIROIDISMO como causa de que su presión arterial no logre controlarse.

El HIPOTIROIDISMO CONGENITO es una patología que se trae desde el nacimiento y puede ser causada por una alimentación de las madres baja en yodo. Los bebés con esta condición, al nacer no presentan ningún tipo de problema o síntoma, se les considera niños sanos. Sin embargo, conforme van creciendo presentan un retraso mental que puede llegar al grado de invalidez, algo que se conoce como CRETINISMO, situación que es irreversible.

Por tal motivo, a los recién nacidos en México se les realiza un tamiz neonatal en los primeros siete días de vida, con la finalidad de detectar enfermedades metabólicas neonatales. Es así como la detección oportuna y la adecuada medicación, consigue que tal padecimiento no desarrolle y el niño pueda crecer sano.

Con respecto al HIPOTIROIDISMO SUBCLINICO, habitualmente no se encuentran síntomas francos. Es común que se detecte en pacientes que no pueden bajar de peso a pesar de una vida saludable. Cuando el paciente dice: No como tanto como para estar tan gordo, es un dato de alarma que nos obliga como profesionales de la salud a descartar la mencionada patología.

Como podemos observar, el HIPOTIROIDISMO es una condición de salud que puede estar presente en las personas de forma silenciosa, por lo que es necesaria la evaluación y diagnóstico de su médico, determinar a qué tipo pertenece y en consecuencia recibir el tratamiento pertinente que permita la adecuada corrección de la deficiencia hormonal.

No te automediques ni juegues al médico, evita realizar búsquedas en internet.

La prontitud con que se pueda establecer un diagnóstico, permitirá a los profesionales de la salud ofrecer una mejor calidad de vida a sus pacientes.

 

Dr. Carlos P. Baquedano Villegas

Especialista en Medicina Familiar

 

Cancún, Q, Roo, México a 01 de Marzo del 2022


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martes, 1 de febrero de 2022

COMPLICACIONES POSTCOVID-19

Desde el inicio de la pandemia de Covid-19, millones de personas se han enfermado cursando con síntomas que van desde la gravedad hasta leves o incluso asintomáticos.

Esta enfermedad ha demostrado tener un alto índice de complicaciones y patologías secundarias al término de la misma.

Son los pacientes que presentan complicaciones posteriores de salud los que acuden a revisión al término de su aislamiento. Sin embargo, son los menos, pues la gran mayoría se reintegra a sus actividades diarias sin una valoración rutinaria de su estado de salud.

Los profesionales de la salud hemos aprendido de esta enfermedad a marchas forzadas, en base a la experiencia adquirida con la atención médica que se les otorga a los pacientes con Covid-19 y los lineamientos que nos otorgan las instituciones de salud, en ámbito nacional e internacional.

Los pacientes que han cursado asintomáticos o con síntomas leves, piensan que pueden retomar de forma inmediata a sus actividades cotidianas, pero la realidad dista mucho de esa idea errónea.

El Covid-19 es una enfermedad infecciosa de tipo viral, multisistémica, la cual puede presentar complicaciones graves durante su evolución y secuelas que incluso resultan incapacitantes aun cuando el virus ha desaparecido.

Las personas que se enferman de Covid-19 pueden presentar elevaciones de sus cifras tensionales y glucemia, mismas que pueden persistir al término de la enfermedad.

La elevación en las cifras tensionales condiciona que los pacientes hipertensos tengan un difícil control de la misma con los medicamentos antihipertensivos que usaban antes de enfermarse de Covid-19, y siendo que la presión arterial elevada no da síntomas o son muy subjetivos, la hace peligrosa, pues literalmente la salud del paciente se vuelve una bomba de tiempo para complicaciones cardiacas o vasculares sin él saberlo.

Así mismo, el latido cardiaco puede aumentar provocando episodios de taquicardias o palpitaciones, dificultad para respirar o falta de aire.

Es por lo anterior, que se recomienda a los pacientes evitar la realización de ejercicio extenuante después de un cuadro de enfermedad por Covid-19 ya que los síntomas referidos pueden incrementarse condicionando situaciones de salud peligrosas.

Misma situación se presenta a los pacientes con diabetes, ya que existe una elevación de la glucosa la cual condiciona hiperglucemia persistente que dificulta el control. Sin embargo, a diferencia de la elevación de la presión arterial, la glucosa elevada presenta síntomas que obligan al paciente a consultar. Entre los síntomas más comunes por hiperglucemia encontramos visión borrosa, mareos o pérdida fácil de la estabilidad al caminar, incremento del apetito y sed, ir en muchas ocasiones a orinar en grandes cantidades (poliuria), cansancio o fatigas.

El dolor de pecho es un síntoma constante y recurrente que el paciente asocia a inflamación o fibrosis pulmonar.  Sin embargo, esto es erróneo, ya que el dolor en el pecho tiene un componente neuromuscular. Se caracteriza por un dolor pungitivo (punzante), que oprime el pecho y el cual puede ser de episodios de corta duración. Este dolor puede durar días, semanas e incluso meses posteriores a una infección por Covid-19. Lo anterior aplica para el dolor muscular o cefaleas, que van a tener su intensidad en base a la tolerancia al dolor que el paciente tenga o de antecedentes de dolores articulares previos como los que se presentan en la fibromialgia o artritis reumatoide.

El cansancio o fatiga, es una situación común en los pacientes que han padecido Covid-19, sobre todo en los primeros días inmediatos al cuadro. Son pocos los casos en los cuales esta condición se prolonga, la mayoría de las veces se resuelve en las primeras semanas de convalecencia. Algo parecido ocurre con los problemas de memoria, falta de concentración o dificultad para conciliar el sueño. Estos son transitorios y de corta duración.

La infección causada por la variante Omicron, se caracteriza por dar síntomas respiratorios altos, los cuales varían de leves a moderados, con una duración aproximada de 3 a 5 días. Afortunadamente los casos de complicaciones en vías respiratorias bajas tienen un índice menor a los casos producidos por otras variantes en esta pandemia. Aunque se ha observado un alto número de pacientes a los cuales les queda una tos y carraspeo persistente, que resulta bastante molesto.

Esta enfermedad se llama Rinitis Catarral y es una condición PostCovid-19. Se produce porque existe inflamación de la mucosa respiratoria con una producción excesiva de moco, el cual se produce en la vía respiratoria alta y desciende hacia la faringe, provocando sensación de cuerpo extraño y en consecuencia produce el estímulo de la tos, que es más común en las noches o en los momentos en los que el paciente se encuentra acostado (decúbito supino) y se le acumula la flema. El carraspeo que se realiza al deslizarse la flema por la faringe genera a su vez inflamación de la misma y dolor matutino de la garganta (odinofagia).

Es importante recalcar que, en la Rinitis Catarral, los pulmones están completamente limpios y bien ventilados, por lo que no existe afectación de los mismos.

Esta condición de salud, de no atenderse, tiende a una molesta cronicidad que es muy difícil que se resuelva de forma espontánea. No recomiendo automedicarse y mucho menos utilizar antibióticos, los cuales son la mayoría de las veces innecesarios.

Como podemos observar, no nos debemos confiar pensando de que al tener mínima o nula sintomatología de Covid-19 no es necesaria una revisión médica posterior. Asimismo, los síntomas que queden posterior a la enfermedad, no se deben pasar por alto y mucho menos automedicarse, por lo que recomiendo una revisión médica lo más pronto posible al término de la misma. Recordemos que el Covid-19 sigue siendo una enfermedad grave, que cobra vidas y que deja secuelas.

Dr. Carlos P. Baquedano Villegas

Especialista en Medicina Familiar

 

Cancún, Q, Roo, México a 01 de febrero del 2022

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sábado, 1 de enero de 2022

SALUD ESPIRITUAL


Desde el inicio de la humanidad, el hombre a tenido la necesidad de creer en una fuerza superior que le ayude en su transitar por este mundo, que lo proteja de adversidades y asista en todo momento.

Es por tal motivo, que el ser humano es una combinación biopsicosocial y espiritual perfecta. Biológica por la naturaleza de su cuerpo, psicológica por su capacidad de raciocinio, social puesto que no puede vivir aislado y espiritual por su necesidad de creer en algo.

Estas cuatro esferas (Biológica-Psicológica-Social-Espiritual) interaccionan de forma perfecta, dando al individuo la capacidad de poder vivir tranquilo y de forma estable. Por el contrario, cuando existe alteración en alguna de estas esferas, se presenta un desequilibrio que acaba afectando a las otras y en consecuencia al individuo.

Esto ha sucedido a muchas personas a lo largo de estos últimos meses. Ha terminado un año que cursó con muchas pérdidas en todos los aspectos. De seres queridos, trabajo, economía, estabilidad familiar, tranquilidad social.

La epidemia del Covid-19, la inestabilidad económica, la delincuencia, la migración de indocumentados y otras muchas causas fueron detonantes para que las personas sufrieran inestabilidad en sus vidas, que cayeran en estados de ansiedad y depresión.

También en muchos, afloró la resiliencia, que es la capacidad que tiene una persona para superar circunstancias traumáticas o adversas, pero otros no han podido superar esta situación. Es en ellos en donde se encuentra afectada la esfera espiritual.

Durante el desarrollo de mi consulta, he tenido la oportunidad de escuchar el drama que cada individuo vive de forma personal y familiar, los problemas que se suscitan a través de situaciones de vida inesperadas y como afecta esto su funcionalidad personal y familiar. Esta situación la conocemos en la especialidad de Medicina Familiar como crisis paranormativas.

Después de escuchar a los pacientes, valorar su estado biológico, identificar la necesidad de atender su estado psicológico, detectar o definir redes de apoyo familiares o sociales, les comento que deben trabajar su esfera espiritual. Acercarse a sus creencias, retomar su doctrina y abrazarse en su fe.

Después de más de 26 años ejerciendo medicina, he visto situaciones sorprendentes, fuera de toda lógica y raciocinio, que contradicen lo aprendido en los libros estudiados, pero que van de la mano con la creencia espiritual del individuo. Es lo que las personas llaman milagros.

Y no se trata de ver desaparecer mágicamente lesiones o enfermedades cual acto circense, sino de la capacidad que tiene el individuo de recuperarse de situaciones patológicas que cursan con una historia natural diferente a la esperada por los profesionales de la salud.

Es bien sabido que la fe mueve montañas y es algo que podemos comprobar en el día a día.

El apego a la esfera espiritual, es algo que debe servir al individuo para sobrellevar la falla de las otras 3 esferas (Biológica-Psicológica-Social). Es un gran apoyo en los esquemas terapéuticos, que permiten conseguir mejores resultados.

Tampoco se debe caer en el extremo de pensar que únicamente la creencia es suficiente para estar sano y no es necesario acudir al médico. Esto es un error, porque hasta en la misma biblia dice en Sirácides (Eclesiastés) 28 dice: “Tenle al médico toda la estima que se merece, debido a sus servicios porque así lo quiso el Señor” y en este capítulo se detalla como los médicos deben atender a los creyentes incluso aun después de haber rogado en plegaria por su salud.

Es por tal motivo, que me entristezco al escuchar a las personas que se niegan a vacunarse contra el Covid-19, bajo el argumento de que no es necesario, ya que su fe los protegerá y salvara, dándome cuenta de que es una incongruencia entre lo que creen y practican, pues contradice, por ejemplo, a lo mencionado en la cita bíblica previa.

En mi ejercicio profesional, la esfera espiritual tiene tanta importancia como las 3 ya mencionadas, incluso, aplicables a mi persona, ya que un ciego no puede conducir a otro ciego, y digo esto porque los médicos también sufrimos los duelos de nuestros pacientes, nos afectan las pérdidas de las personas que atendemos y al estar involucrados en sus sistemas familiares, nos volvemos participes de sus crisis paranormartivas, sin olvidar que también somos seres humanos que tenemos pérdidas.

Es por tal motivo, que los profesionales de la salud, deben tener esta esfera espiritual bien afianzada, con la finalidad de poder otorgar un servicio con humanismo, gran empatía y ética en toda su plenitud.

De ninguna manera se trata de obligar a los pacientes y a las personas en general para que forzosamente crean en algo o en alguien, si no de buscar un equilibrio que permita sobrellevar las diferentes situaciones que se nos presenten a lo largo de nuestra vida.

Entiendo que es raro que un médico hable de este aspecto, sin embargo, en base a mi experiencia personal y al estilo de vida que llevo, es que estoy plenamente convencido que mantener la salud espiritual intacta, es tan importante como el de las esferas biológicas, psicológicas y sociales.

La salud física y mental, es uno de los regalos más maravillosos que tenemos los seres humanos, pero también es altamente vulnerable y susceptible de cambios inesperados a situaciones adversas como las que actualmente vivimos.

Por tal motivo, como decía Juvenal: Mens sana in corpore sano (mente sana en cuero sano) es una frase que sigue vigente a pesar de los siglos, misma que se puede conseguir con la perfecta interacción de las 4 esferas mencionadas.

Termino citando a la Lic. Suhail Velázquez Cortes, de la Universidad Autónoma de Hidalgo: Lograr un estado de bienestar, armonía y equilibrio en estas áreas nos dará la habilidad para funcionar de manera óptima como ser humano y tener la energía y vitalidad para ser altamente productivos y exitosos en cualquier área de nuestra vida.

Procuremos nuestra salud espiritual en este nuevo año, el cual estará seguramente lleno de retos y crisis paranormativas.

Dr. Carlos P. Baquedano Villegas

Especialista en Medicina Familiar


Cancún, Q, Roo, México a 01 de Enero del 2022


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miércoles, 1 de diciembre de 2021

OMICRON

Ante la nueva variante del Covid-19 conocida como OMICRON, nombre tomado del alfabeto griego y que corresponde a la letra O, todos los países del mundo prenden focos de alarma ante la posible llegada de la cuarta ola de infección.

Con preocupación he escuchado el discurso de algunas autoridades quienes minimizan esta situación. Parece un déjà vu de lo sucedido a finales del 2019 y principios del 2020, subestimando las medidas que en este momento están tomando otros países en donde ya se han presentado casos.

Es poco lo que se sabe hasta ahora de esta variación del virus, pero lo que ya debimos haber aprendido es que la prevención y el autocuidado son las principales herramientas contra esta enfermedad.

En estos momentos, es común ver reuniones, mítines, manifestaciones, eventos deportivos, eventos artísticos y otro tipo de actividades con gran afluencia de participantes, algunos con uso de cubrebocas y la gran mayoría con un uso inadecuado del mismo. De igual manera, es frecuente llegar a tiendas y comercios en donde se encuentran un frasco semivacío de gel en la entrada, un termómetro desconectado, tapetes sanitizantes secos y usuarios que entran a estos lugares haciendo caso omiso a dichas medidas de prevención en mal estado, sin importarles el riesgo al contagio.

Pronto se nos ha olvidado que hasta hace unos pocos meses estábamos en plena tercera ola del repunte de la pandemia, con una gran cantidad de contagios y un elevado número de fallecimientos.

Todos en algún momento hemos vivido o conocemos de la pérdida de un ser querido en las familias y tal parece que hasta eso hemos olvidado.

En cuanto a la prevención masiva, las campañas de vacunación han sido lentas y lo peor aún, es que la gente no participó copiosamente, sino por el contrario, hubo resistencia a la aplicación de la vacuna al dejarse llevar por voces malinformadas acerca de los componentes de las vacunas que generaron temor y dudas en la población. Tal como se observó en nuestra ciudad cuando se anunció que se aplicaría la vacuna Pfizer a los rezagados y personas en el rango de edad correspondiente, se hicieron filas kilométricas por la respuesta interesada que se suscitó; mientras tanto, para la aplicación de otras vacunas la gente acudió en menor cantidad, menospreciando otras marcas bajo el argumento de que una es mejor que la otra, aseveración totalmente errónea, pues hasta el momento ninguna ha demostrado 100 por ciento de efectividad, pero tampoco han demostrado ser menos eficaces.

Y lo más grave del caso en estos procesos de vacunación, es que antes de entrar a los lugares en donde se aplican las vacunas, mismos que se caracterizan por tener todas las medidas de seguridad conocidas, las personas se encuentran sin tener sana distancia, sin lavado de manos y con un uso del inadecuado del cubrebocas.

Como podemos apreciar, estamos cayendo en el error de pensar que esta pandemia ha terminado, que por el hecho de tener una semaforización que permite mayor aforo en los centros de reunión, el regreso a clases y la apertura de actividades no esenciales, es factible andar libremente por la calle olvidándonos de practicar las medidas preventivas observadas durante lo álgido de la pandemia.

Lo cierto es que esto aún no termina. Y desafortunadamente, todavía es lejano el día en que pueda terminar. Por tal motivo no debemos bajar la guardia pensando que no pasa nada y que todo es permitido.

Basta ver las estadísticas para saber que aún hay países con alto número de contagios y, en consecuencia, muertes en diversas partes del mundo, sin tener en cuenta los subregistros de los casos atendidos particularmente, que no dan una realidad de lo que sucede en el día a día.

Es posible afirmar que, efectivamente, el número de contagios ha disminuido, más no ha desparecido, se siguen presentando casos de covid-19, por lo que debemos estar atentos.

Dadas las condiciones actuales en el desarrollo de la pandemia, en estos momentos  somos más los que nos encontramos en las calles retomando el dinamismo de la vida social, por lo que debemos incrementar las medidas de higiene personal y hacer hábitos que formen parte de nuestro estilo de vida el usar constante y correctamente el cubrebocas,  tener los tapetes para la sanitización de los zapatos antes de entrar a casa o algún recinto, el lavado frecuente de manos con agua y jabón o  usar gel con alcohol. Es así como estas prácticas preventivas deben estar presentes en nuestra rutina cotidiana.

Algo que vale la pena recalcar es que no debemos pensar que porque ya estoy vacunado o ya he tenido la enfermedad estoy libre de contagio y puedo conducirme sin temor por la calle. Grave error.

La pandemia está vigente y en un estado de amenaza latente de una cuarta ola de abundantes contagios por la variante OMICRON. Por tal motivo, ahora que se acercan las fiestas de fin de año actuemos a conciencia y con responsabilidad por uno mismo y por los demás, tengamos precaución en las reuniones que se organicen, tratando que el número de participantes sea reducido, prefiriendo los lugares abiertos para realizarlas, no acudir si se tienen enfermedades respiratorias aunque aparente ser un simple resfriado, y por supuesto, con una observación respetuosa de las medidas preventivas para evitar el contagio del Covid-19.

Una vida saludable es otra estrategia adecuada que apoya las medidas preventivas. Evitar el consumo de tabaco y estupefacientes, disminuir o evitar la ingesta de alcohol, incremento en el consumo de frutas y verduras, disminuir o evitar el consumo de refrescos y jugos embotellados y preferir lo natural y fresco, realizar ejercicio, bajar de peso, mantener controladas nuestras enfermedades crónico degenerativas como son la presión arterial alta y la diabetes, con un apego estricto al tratamiento médico, son puntos importantes que ayudan a la prevención de infección o disminuyen la complicación del Covid-19.

Así mismo, se debe evitar la automedicación en enfermedades respiratorias o febriles por muy leves que parezcan, pues puede tratarse de Covid-19, poniendo en riesgo nuestra salud y la salud de los que nos rodean.

Debemos recordar en todo lo vivido, lo que se ha sufrido, para no cometer los mismos errores. No debemos bajar la guardia, pensando que esto ya pronto termina o que no pasa nada.

El Covid-19 sigue vivo, sigue atacándonos, no ha desparecido. Aún hay enfermos y gente muriendo.

En síntesis, es obligación de todos y de cada uno, cuidarnos. Y el mejor medio para lograrlo es prevenir, asumiendo el compromiso de preservar nuestra salud y salvaguardarla como el valioso tesoro que es. Esto aún no termina.


Dr. Carlos P. Baquedano Villegas

Especialista en Medicina Familiar

 

Cancún, Quintana Roo, México a 01 de Diciembre del 2021

 

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lunes, 1 de noviembre de 2021

AZÚCAR: DULCE ENEMIGO

Inicia el mes de noviembre, un mes que se caracteriza por ser el comienzo de un maratón de suculentos manjares ricos en calorías en nuestro México lindo y querido.

La celebración del día de muertos, van acompañadas de comidas, panes y bebidas ricas en azúcar, tentación que en muchas ocasiones no es imposible rechazar. Incluso las personas que padecen Diabetes y que no deberían probar estas delicias, sucumben ante esta dulce tentación.

Y desde su descubrimiento en el año 4500 A.C. en la India, el azúcar vino a cambiar a la humanidad en muchos aspectos: alimentación, economía y salud.

El azúcar, conocida en un principio por los romanos como sal de la india, tiene un alto poder adictivo, pues al consumirse causa liberación de los neurotransmisores como la dopamina y serotonina en el cerebro, condicionando sensación de placer, bienestar y mejoría en el estado de ánimo que se traduce en felicidad.

Durante su ingesta, el cerebro se estimula provocando la producción de más neurotransmisores que condicionan la necesidad de consumir más y más azúcar. Este es el motivo por el cual, pareciera imposible dejar comer alimentos dulces cuando estamos disfrutando de ellos.

Y ese es el problema, mientras más dulce consumimos, más necesidad tenemos de ingerir mayores cantidades de azúcar para sentirnos satisfechos. Cual barril sin fondo, nuestro cuerpo nos pide más y más ingesta de este dulce veneno.

Por tal motivo, es que se recomienda que en los niños menores de 1 año no se incluya el azúcar a su alimentación, ya que mientras más se acostumbren a consumirla, más pronto tendrán una mayor necesidad de su consumo  y en más cantidad. 

Cundo hablamos de azúcar, no solamente me refiero a ese polvo blanco que se encuentra en el recipiente en nuestra cocina o mesa. Los azúcares comunes incluyen: Glucosa, Fructosa, Galactosa, Sacarosa (azúcar de mesa común), Lactosa (el azúcar que se encuentra naturalmente en la leche), Maltosa (producto de la digestión del almidón). Los azúcares se encuentran en forma natural en los productos lácteos (lactosa) y en las frutas (fructosa).

Los alimentos azucarados contienen hidratos de carbono simples, cuyo consumo abundante hace que el organismo trabaje excesivamente y se acumulen en el cuerpo en forma de grasa.

Este tipo de alimentos, por lo general, se encuentra en gran cantidad en los productos procesados industrialmente, como las golosinas, las bebidas gaseosas azucaradas, jugos embotellados, la miel de caña, los dulces y mermeladas, helados, pasteles, entre otros.

El consumo de azúcares en exceso es considerado un factor de riesgo para la aparición de Obesidad, Enfermedades del Corazón, Diabetes Mellitus tipo 2 y caries entre otros.

La Obesidad se ve favorecida por el consumo exagerado de azúcares.

En las Enfermedades del corazón, el consumo de alimentos con alto contenido glucémico (azúcar) se asocia a un aumento de los niveles de triglicéridos, de la grasa visceral, aumento de la resistencia a la insulina y de la presión arterial, y disminución del colesterol HDL o de alta densidad. Estas alteraciones están relacionadas, a su vez, con el aumento de aterosclerosis, enfermedades del corazón y las arterias.

Los triglicéridos, son la forma más eficiente que tiene el organismo de almacenar energía en forma de grasa, pero la presencia excesiva de esta en la sangre (hipertrigliceridemia) y la falta ejercicio favorecen la aparición de enfermedades cardiovasculares.

La Diabetes es una enfermedad crónica que aparece cuando el páncreas no produce suficiente insulina (hormona que regula los niveles de azúcar en sangre) o cuando el organismo no aprovecha eficazmente la insulina que produce. El consumo elevado de azúcar y de alimentos que la contengan lleva a un aumento de las concentraciones de glucosa e insulina en sangre, lo que podría agotar más rápidamente las reservas de insulina del páncreas y desencadenar diabetes.

Personas con antecedente familiar de diabetes, con sobrepeso u obesidad, sedentarias y con hábitos no saludables, tienen mayor predisposición a padecer de diabetes mellitus.

Las caries dentales, así como las enfermedades de las encías son causados por el consumo excesivo de azúcar. Por ello, es de suma importancia moderar la cantidad y frecuencia del consumo de dulces, y realizar el cepillado dental después de cada comida, a fin de prevenir estas enfermedades.

Recuerdo que mi padre siempre me decía que todo exceso es malo, dicho que aplica muy bien para el consumo de azúcar.

No se trata de no consumirla, sino, de disminuir el consumo de alimentos que la contengan en exceso, hacer ejercicio y tener un estilo de vida saludable.

Tampoco se debe caer en el extremo de retirar el consumo de azúcar, ya que esto condiciona fatiga, dolores de cabeza, irritabilidad, nerviosismo e incluso depresión.

Así mismo, recomiendo que si existen antecedentes familiares de Diabetes Mellitus, así como antecedentes personales de obesidad, vida sedentaria, acantosis nigricans la cual se caracteriza por el oscurecimiento de la piel en áreas de pliegues e incluso en la cara, se debe sustituir el consumo de azúcar.

Los sustitutos de azúcar son también conocidos como edulcorantes no nutritivos  y son una buena alternativa para no consumir azúcar. Los aprobados por la FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos por sus siglas en inglés) son sacarina, aspartame, acesulfamo de potasio, sucralose, stevia, luo han guo, advantame.

Estos sustitutos, se pueden consumir sin temor y aunque existe la creencia de que causan cáncer y otras enfermedades, hasta ahora ningún estudio médico ha revelado un vínculo entre el uso de estos edulcorantes y el cáncer en los humanos.

De la misma forma, a pesar de que se ha expresado alguna preocupación, no existe evidencia que demuestre que el aspartamo esté ligado a los trastornos por déficit de atención e hiperactividad, a los defectos de nacimiento o al lupus.

Es por todo lo anterior, que se debe tener reserva y cuidado en el consumo de azúcar a fin de evitar enfermedades. Que existen alternativas para evitar o disminuir su consumo y que no es necesario estar enfermos para utilizar sustitutos de azúcar.

De igual manera la literatura internacional recomienda el consumo de edulcorantes a partir de los 8 años, sin embargo, debe ser la recomendación del médico previa valoración del niño, quién determine el consumo de estos sustitutos de azúcar.

 Cuidemos de nuestra salud, sin dejar de disfrutar de los placeres de la vida.

 

Dr. Carlos P. Baquedano Villegas

Especialista en Medicina Familiar

 

Cancún, Quintana Roo, México a 01 de Noviembre del 2021


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Bibliografía

https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/002444.htm

https://www.mspbs.gov.py/portal/19453/consumo-excesivo-de-azucar-es-riesgo-potencial-para-la-salud.html