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lunes, 2 de marzo de 2026

SARAMPIÓN

¿Tienes 50 años y no quisieron aplicarte la vacuna contra el sarampión? Te explico por qué, pero antes conozcamos un poco más de esta enfermedad a través de esta revisión bibliográfica.

El sarampión es una enfermedad viral altamente contagiosa que, a pesar de la existencia de una vacuna eficaz, sigue siendo una de las principales causas de muerte en niños pequeños a nivel mundial.

1. Etiología

El sarampión es causado por el virus del sarampión, un virus de ARN monocatenario perteneciente al género Morbillivirus de la familia Paramyxoviridae.

Transmisión: Se propaga por contacto directo con gotas infectadas (al toser o estornudar) o por vía aérea. El virus puede permanecer activo y suspendido en el aire hasta por 2 horas.

Huésped: El ser humano es el único huésped natural conocido

 2. Historia

Históricamente, el sarampión ha sido una plaga constante. La primera descripción clínica detallada se atribuye al médico persa Rhazes en el siglo X.

En 1954, Thomas Peebles y John Enders aislaron el virus.

En 1963 se autorizó la primera vacuna en Estados Unidos.

Antes de la vacunación masiva, se estima que el sarampión causaba aproximadamente 2.6 millones de muertes anuales.

 3. Epidemiología Actual (2024-2026)

En los últimos años, se ha observado un resurgimiento global. Esto se debe a la interrupción de las jornadas de vacunación durante la pandemia de COVID-19 y al aumento de las dudas sobre las vacunas.

Zonas críticas: África y el Sudeste Asiático mantienen la mayor carga de morbilidad.

Brotes en Occidente: Países en Europa y América han reportado brotes significativos en poblaciones no vacunadas, perdiendo en algunos casos su estatus de "país libre de sarampión" tal y como le ha sucedido a México en los últimos años.

 4. Síntomas

El cuadro clínico suele evolucionar en etapas:

Periodo de incubación: 10 a 14 días (sin síntomas).

Fase Prodrómica: Fiebre alta, tos, rinitis (moqueo) y conjuntivitis.

Manchas de Koplik: Pequeños puntos blancos en la cara interna de la mejilla (signo patognomónico).

Exantema (Erupción): Inicia en la cara y detrás de las orejas, extendiéndose hacia el tronco y extremidades.

 5. Cuidados y Tratamiento

No existe un tratamiento antiviral específico. El manejo se centra en el alivio de los síntomas y la prevención de complicaciones:

Hidratación: Reposición de líquidos para evitar la deshidratación por fiebre.

Vitamina A: La OMS recomienda la administración de dos dosis de vitamina A a todos los niños diagnosticados, lo que ayuda a prevenir daños oculares y reduce la mortalidad en un 50%.

Aislamiento: Para evitar la propagación a personas vulnerables.

 6. Complicaciones

Las complicaciones son más comunes en niños menores de 5 años y adultos mayores de 30:

Respiratorias: Neumonía (causa más común de muerte por sarampión).

Neurológicas: Encefalitis aguda o la temida panencefalitis esclerosante subaguda (PEES), que es una degeneración cerebral mortal años después de la infección. 

Otras: Ceguera, otitis media y diarrea grave. Las hijos de las mujeres que durante su embarazo se contagian de sarampión, tienen un alto riesgo de nacer con ceguera

7. Medidas de Prevención

La herramienta principal es la vacunación.

Vacuna MMR (Triple Viral): Protege contra sarampión, rubéola y parotiditis.

Esquema: Se requieren dos dosis para asegurar la inmunidad (generalmente a los 12 meses y a los 4-6 años).

Inmunidad de rebaño: Se requiere que el 95% de la población esté vacunada para detener la transmisión comunitaria.

Es importante que si tienes síntomas de una enfermedad respiratoria alta, aun que sea leve, acudas al médico, recuerda que así es como inicia el sarampión. Así mismo, revisa tu cartilla de vacunación.

¿Quiénes se deben vacunar? 

Todos los menores de 10 años, adultos menores de 50 años que tengan su esquema de vacunación incompleto, que hayan extraviado su cartilla de vacunación o que así deseen hacerlo.

¿Por qué no vacunan a las personas mayores de 50 años?

La razón principal por la que la mayoría de las personas mayores de 50 años (específicamente los nacidos antes de 1957, según criterios internacionales de salud como los del CDC) no necesitan vacunarse por la inmunidad natural adquirida.

 Aquí te explico los detalles:

Exposición Universal

Antes de que la vacuna se comercializara y distribuyera masivamente en la década de 1960, el sarampión era tan increíblemente contagioso que se consideraba una enfermedad universal de la infancia.

Se estima que casi el 100% de los niños se infectaban antes de cumplir los 15 años.

Al haber sobrevivido a la enfermedad de forma natural, sus cuerpos desarrollaron anticuerpos de por vida.

Memoria Inmunológica

A diferencia de otras vacunas (como la de la gripe o el refuerzo del tétanos), la inmunidad que genera el virus salvaje del sarampión es permanente.

Las personas que tuvieron sarampión de niños tienen una protección "de acero" que no se desvanece con el tiempo, por lo que una vacuna adicional no les aportaría un beneficio significativo.

El factor "1957"

Los organismos de salud suelen marcar el año 1957 como el punto de corte. ¿Por qué?

Porque antes de ese año no existía la vacuna.

Si alguien nació antes de 1957, vivió al menos 6 o 7 años en un entorno donde el virus circulaba libremente sin ningún tipo de control vacunal, lo que garantiza prácticamente que ya estuvieron expuestos.

Recuerda: Vacunarse es un derecho y una obligación ¡Vacúnate!

 

Dr. Carlos Primitivo Baquedano Villegas

Especialista en Medicina Familiar

 

Cancún, Quintana Roo, México. 01 de Marzo del 2026

 

EDITORIALES ANTERIORES

http://cbaquedanomedicofamiliar.blogspot.mx/2012/04/editoriales.html

 

 

Bibliografía

·       Organización Mundial de la Salud (OMS). (2024). Notas descriptivas: Sarampión.

·       Centers for Disease Control and Prevention (CDC). (2025). Measles (Rubeola): Clinical Features and Epidemiology.

·       Kliegman, R. M., et al. (2020). Nelson Textbook of Pediatrics. 21st Edition. Elsevier.

·       Pan American Health Organization (PAHO). (2024). Epidemiological Updates: Measles in the Region of the Americas.




domingo, 1 de agosto de 2021

VACUNAS: ESPERANZA DE VIDA

 Conforme avanza la aplicación de las vacunas, los casos de efectos adversos a las mismas se han incrementado, presentándose en todos los grupos de edades.

Así mismo, han surgido casos de Covid-19 en personas que recientemente se vacunaron, lo que ha hecho pensar a la población que las vacunas causan la enfermedad. Sin embargo, esta deducción está fuera de realidad, ya que por su mecanismo de acción y su contenido no es posible que las vacunas sean las causantes.

Entonces, ¿Por qué da Covid-19 postvacunación? Dicha circunstancia se está suscitando debido a que ha coincidido con lo que se llama tercera ola, que más bien es un incremento en el número de casos, lo que aumenta el riesgo de enfermarse y en muchas ocasiones, el paciente coincide en el período de incubación (tiempo inicial en que ya se tiene la infección, pero aún no son presentes los síntomas en los infectados) al momento de vacunarse, de manera tal que al hacerse presentes los síntomas se puede pensar que es por causa de la infección.

Otro caso se presenta con pacientes que cursan con la infección de manera asintomática al vacunarse y por los efectos adversos de las vacunas, al hacerse la prueba, ésta sale positiva, lo que significa que el paciente ya estaba infectado al momento de vacunarse.

En torno al proceso de vacunación es importante recalcar que no nos están inyectando chips ni nos quieren matar. Por el contrario, es determinante que todos nos vacunemos para controlar la pandemia, puesto que las vacunas contra el COVID-19 ayudan a nuestro organismo a desarrollar inmunidad contra este virus,  sin que para ello tengamos que contraer la enfermedad.

En más de una ocasión he escuchado decir a personas que no se vacunaran porque es una medida del gobierno para controlarnos, incluso para enfermar a los que la reciban con la finalidad de lograr una disminución de la población.

Y así como esto, muchas teorías se leen en las redes sociales y en la web, mismas que son infundadas o con verdades a medias, pero que logran crear desconcierto o miedo en la población.

¿Qué contienen las vacunas antivocid-19 que nos están aplicando?

Las vacunas ARNm contienen material del virus que causa el COVID-19, el cual instruye a nuestras células a crear una proteína inocua que es exclusiva del virus.

Una vez que nuestras células copian la proteína, destruyen el material genético de la vacuna. Nuestro organismo reconoce que esa proteína no debería estar presente y crea linfocitos T y linfocitos B que recordarán cómo combatir el virus que causa el COVID-19 si nos infectamos en el futuro.

Las vacunas de subunidades proteicas incluyen porciones inocuas (proteínas) del virus que causa el COVID-19, en lugar del germen completo. Una vez que recibimos la vacuna, nuestro organismo reconoce que esa proteína no debería estar presente y crea linfocitos T y anticuerpos que recordarán cómo combatir el virus que causa el COVID-19 si nos infectamos en el futuro.

Las vacunas de vectores contienen una versión modificada de otro virus diferente del virus que causa el COVID-19. Dentro de la envoltura del virus modificado, hay material del virus que causa el COVID-19. Esto se llama "vector viral". Una vez que el vector viral está en nuestras células, el material genético les da instrucciones a las células para que produzcan una proteína que es exclusiva del virus que causa el COVID-19. Con estas instrucciones, nuestras células hacen copias de la proteína. Esto despierta en nuestro organismo una respuesta y empieza a crear linfocitos T y linfocitos B que recordarán cómo combatir el virus si nos llegamos a infectar en el futuro.

Es por lo anterior, que se puede afirmar que las vacunas actuales, no causan el Covid-19. Desafortunadamente, tampoco logran una inmunidad inmediata o total para la enfermedad, pero en la práctica profesional, hemos visto que los pacientes que han recibido cuando menos una dosis (de las que son de doble dosis) tienen una evolución más favorable de la enfermedad cuando se contagian.

En la actualidad, con esta tercera ola, el porcentaje mayor de enfermos de Covid-19, es el grupo poblacional más joven que incluye a niños y adolescentes.

Basta poner en cualquier buscador Pacientes intubados no vacunados y encontraremos una gran cantidad de artículos en los cuales se reporta que la mayoría de los pacientes graves o intubados no tienen esquema completo de vacunación o peor aún no han recibido ninguna vacuna.

Luego entonces, después de leer esto ¿aun tienes duda de aplicarte la vacuna?

Independientemente del riesgo que se corre al no vacunarse, también favorecemos la cadena de contagios en todos los que conviven con nosotros.

La persistencia de estos contagios, favorece la mutación del virus, corriendo el riesgo de que se nos presenten cepas más virulentas, más contagiosas o graves de las que tenemos en la actualidad.

A continuación, te daré una serie de consejos que te pueden servir:

Después de vacunarte, si te es posible regresa a casa, haz reposo y bebe muchos líquidos. Los efectos adversos de la mayoría de las vacunas se perciben después de 4 a 6 horas posteriores a la aplicación. No recomiendo pasar mala noche o estar expuesto el día que lo vacunen.

En mi práctica profesional, la combinación de paracetamol + naproxeno me ha dado excelentes resultados para controlar los efectos adversos.

Si los síntomas postvacunacionales persisten, debes esperar de 24 a 48 horas antes de hacerte una prueba para detectar Covid-19. La aparición de tos, anosmia o neumonía son propias de COVID19, no de la vacuna.

El personal de salud está haciendo su mejor esfuerzo y trabajamos a marchas forzadas en esta tercera ola, pero necesitamos de tu participación ¿Cómo? Vacunándote, utilizando cubrebocas todo el tiempo, lavándote las manos frecuentemente o utilizando alcohol en gel, guardando la sana distancia y si no es necesario, no salgas de casa.

Agradecemos los aplausos y el reconocimiento al equipo médico, pero más agradeceremos que te cuides, pues cuidándote nos cuidamos todos.

 

Dr. Carlos P. Baquedano Villegas

Especialista en Medicina Familiar 

Website 

 

Cancún, Quintana Roo, México a 01 de Agosto del 2021

 

EDITORIALES ANTERIORES

 

 

Bibliografía:  

Información para entender cómo actúan las vacunas contra el COVID-19

Recomendaciones FACME para la vacunación frente aCOVID-19




lunes, 1 de marzo de 2021

COVID-19 Y OTRAS HISTORIAS

Llega marzo del 2021 y cumplimos 1 año de que en México inició la pesadilla llamada Covid-19.

Junto con ella, llegaron transformaciones importantes en nuestra dinámica y estilo de vida, cambios radicales que afectaron por completo la forma en cómo el mundo realiza sus actividades.

Durante todo este tiempo, científicos, eminencias, corporaciones de salud y naciones se han dado a la tarea de estudiar esta enfermedad, su comportamiento, tratamiento y prevención.

Con respecto a este último punto, las vacunas han venido a ser una luz al final del túnel, un motivo de esperanza para poder vencer esta enfermedad que tanto daño y pérdidas ha causado en nuestras familias y comunidad.

Pero junto con la llegada de las vacunas, aparecieron las dudas alimentadas por teorías de conspiración, verdades a medias, desinformaciones y aseveraciones de personas quienes, sin ser eruditos en el tema, emiten opiniones con tal seguridad que resultan creíbles por quien lo escuche y peor aún, siembran incertidumbre incluso en el personal de salud.

En últimas fechas la pregunta recurrente durante el desarrollo de mi consulta es ¿me debo vacunar o no?

Mi respuesta es SI, explicando a quienes preguntan que las vacunas son diferentes y en nuestro país se está inmunizando con varios tipos y que de acuerdo a la vacuna que se aplique, se realiza una serie de preguntas para saber si se es apto o no para recibir la inmunización.

La notificación de casos adversos y complicaciones posteriores a la aplicación de vacunas, generan desconcierto y miedo en la población, situación que viene a reforzar las teorías de conspiración que circulan en las redes sociales. Sin embargo, debemos tener en cuenta que las complicaciones y efectos adversos en la aplicación de vacunas es algo que siempre ha existido, pero al estarse vacunando de forma masiva, la aparición de complicaciones posterior a la vacunación se encuentran exponencialmente mayor a la de otras vacunas en general y si a esto aunamos que los ojos del mundo están puestos en el desarrollo de la vacunación, pues en consecuencia, la presencia de estos afectos se anuncian con gran estruendo, incrementando el temor de los que tienen dudas de vacunarse.

Cierto es que no podemos generalizar que se vacune a todos, pues existirán condiciones de salud o alergias que impedirán su aplicación de forma inmediata o definitiva, como lo serían haber cursado con Covid-19 en el último mes previo a la aplicación, alergia a algunos de los componentes de la fórmula de las vacunas o alguna otra condición de salud en la cual el médico tratante indique que no se deban vacunar, pero lo cierto es que la vacunación masiva es una excelente herramienta para detener o disminuir esta epidemia.

De tal manera, que vacunarse es algo que yo como médico recomiendo a mis pacientes y a los que me preguntan.

Claro es, que en nuestro país no es obligatorio vacunarse y cada quién decidirá si lo realiza o no, pero también debe existir una responsabilidad social de realizarla por un beneficio común. Es como en los tiempos de guerra, muchos son llamados a la milicia, aunque no estén de acuerdo, pero con la finalidad de salvaguardar a sus connacionales, se participa en ella. Tal vez no sea el mejor ejemplo, pero si resulta muy gráfico.

Y predicando con el ejemplo, por ser personal de salud de primera línea, ya me he puesto las dos dosis de la vacuna. Les comparto que no sentí temor del efecto de la vacuna, aunque si experimenté después de la aplicación, un ligero dolor de cabeza (cefalea) y dolor muscular en el sitio de aplicación (tercio superior del brazo) que fue bastante soportable y que con el uso de analgésicos simples mitigué. Ya para la segunda dosis, la cefalea y dolor en el sitio de aplicación fue mínimo e incluso pude desarrollar mis actividades laborales sin ningún problema.

Ya con el esquema de vacunación completo, ¿puedo salir a la calle sin uso de cubrebocas, sin guardar la sana distancia o volver a mi antigua normalidad? La respuesta es un rotundo no. Desafortunadamente, el riesgo de contagio no desaparece al 100 por ciento con ninguna de las vacunas existentes y si a esto aunamos la aparición de nuevos subtipos o variedades por mutación del virus SARS-CoV-2, refuerza la necesidad de seguir utilizando todas las medidas preventivas existentes. De hecho, con la aparición de estos nuevos subtipos o variedades, al igual que con la vacuna de la influenza, muy probablemente será necesario aplicarse la vacuna de forma anual.

Como Médico de Familia, entiendo ampliamente el temor que mis pacientes, familiares y amigos me externan para vacunarse, miedo que se desarrolla ante el exceso de información o incluso desinformación que existe con respecto a las vacunas. Por tal motivo, es importante verificar la fuente, bibliografía y currículo de quien emite una noticia controversial en las redes sociales.

La dinámica de vacunación que emplea el gobierno de nuestro país, es totalmente diferente a la que se llevaba a cabo hasta antes del covid-19, en la cual las instituciones de salud aplicaban las vacunas. En la actualidad las vacunas son aplicadas bajo la responsabilidad de las autoridades federales con el apoyo de la milicia. Por tal motivo, el personal de salud institucional desconoce el proceso, así como el tiempo y forma de la aplicación, por lo que se debe estar atento a las noticias y páginas oficiales del gobierno, como es la página CORONAVIRUS.GOB.MX en donde podremos encontrar información relacionada con el Covid-19, cursos, directorios, vacunas, noticias, realizar preguntas, datos estadísticos oficiales y pronunciamientos de nuestras autoridades.

La salud es compromiso y responsabilidad de todos, tarea que no sólo pertenece al Gobierno y personal de salud, pues en esta batalla TODOS DEBEMOS PARTICIPAR y una de las tareas a realizar es vacunarse. No hay nada seguro después de hacerlo, pero sí la satisfacción de realizar lo que nos corresponde.

Es normal tener miedo a lo desconocido como lo es vacunarse, yo mismo tengo miedo por mí y mi familia cada vez que me visto para dar consulta en el Módulo de Enfermedades Respiratorias Covid-19 en mi institución de salud, pero ante la necesidad de mi labor, me sobrepongo y otorgo lo que se hacer: Cuidar de la salud de mis pacientes, por tal motivo, cuando se me dio la oportunidad acudí a vacunarme sin dudarlo.

 

Dr. Carlos P. Baquedano Villegas

Especialista en Medicina Familiar

 

Cancún, Quintana Roo, México a 01 de Marzo del 2021

 

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