El sarampión es una enfermedad viral altamente contagiosa que, a pesar de la existencia de una vacuna eficaz, sigue siendo una de las principales causas de muerte en niños pequeños a nivel mundial.
1. Etiología
El
sarampión es causado por el virus del
sarampión, un virus de ARN monocatenario perteneciente al género Morbillivirus
de la familia Paramyxoviridae.
Transmisión: Se propaga por contacto directo con gotas infectadas (al toser o
estornudar) o por vía aérea. El virus puede permanecer activo y suspendido en el aire hasta por
2 horas.
Huésped: El ser humano es el único huésped natural conocido
Históricamente,
el sarampión ha sido una plaga constante. La primera descripción clínica
detallada se atribuye al médico persa Rhazes
en el siglo X.
En 1954,
Thomas Peebles y John Enders aislaron el virus.
En 1963 se autorizó la primera vacuna en
Estados Unidos.
Antes de la
vacunación masiva, se estima que el sarampión causaba aproximadamente 2.6
millones de muertes anuales.
En los
últimos años, se ha observado un resurgimiento
global. Esto se debe a la interrupción de las
jornadas de vacunación durante la pandemia de COVID-19 y al aumento de las
dudas sobre las vacunas.
Zonas
críticas: África y el Sudeste Asiático mantienen la
mayor carga de morbilidad.
Brotes
en Occidente: Países en Europa y América han reportado
brotes significativos en poblaciones no vacunadas, perdiendo en algunos casos
su estatus de "país libre de sarampión" tal y como le ha sucedido a
México en los últimos años.
El cuadro clínico
suele evolucionar en etapas:
Periodo
de incubación: 10 a 14 días (sin síntomas).
Fase
Prodrómica: Fiebre alta, tos, rinitis (moqueo) y
conjuntivitis.
Manchas
de Koplik: Pequeños puntos blancos en la cara interna
de la mejilla (signo patognomónico).
Exantema
(Erupción): Inicia en la cara y detrás de las orejas,
extendiéndose hacia el tronco y extremidades.
No existe
un tratamiento antiviral específico. El manejo se centra en el alivio de los síntomas y la prevención
de complicaciones:
Hidratación: Reposición de líquidos para evitar la deshidratación por fiebre.
Vitamina
A: La OMS recomienda la administración de dos dosis
de vitamina A a todos los niños diagnosticados, lo que ayuda a prevenir daños
oculares y reduce la mortalidad en un 50%.
Aislamiento: Para evitar la propagación a personas vulnerables.
Las
complicaciones son más comunes en niños menores de 5 años y adultos mayores de
30:
Respiratorias: Neumonía (causa más común de muerte por sarampión).
Neurológicas: Encefalitis aguda o la temida panencefalitis esclerosante subaguda (PEES), que es una
degeneración cerebral mortal años después de la infección.
Otras: Ceguera, otitis media y diarrea grave.
7. Medidas de Prevención
La herramienta
principal es la vacunación.
Vacuna
MMR (Triple Viral): Protege contra
sarampión, rubéola y parotiditis.
Esquema: Se requieren dos dosis para asegurar la inmunidad (generalmente a
los 12 meses y a los 4-6 años).
Inmunidad
de rebaño: Se requiere que el 95% de la población esté vacunada para detener la transmisión
comunitaria.
Es importante que si tienes síntomas de una enfermedad respiratoria alta, aun que sea leve, acudas al médico, recuerda que así es como inicia el sarampión. Así mismo, revisa tu cartilla de vacunación.
¿Quiénes se deben vacunar?
Todos los menores de 10 años, adultos menores de 50 años que tengan su
esquema de vacunación incompleto, que hayan extraviado su cartilla de
vacunación o que así deseen hacerlo.
¿Por qué no vacunan a las personas mayores de 50 años?
La razón
principal por la que la mayoría de las personas mayores de 50 años
(específicamente los nacidos antes de 1957,
según criterios internacionales de salud como los del CDC) no necesitan
vacunarse por la inmunidad natural
adquirida.
Exposición Universal
Antes de que la
vacuna se comercializara y distribuyera masivamente en la década de 1960, el
sarampión era tan increíblemente contagioso que se consideraba una enfermedad universal de la infancia.
Se estima que
casi el 100% de los niños se
infectaban antes de cumplir los 15 años.
Al haber
sobrevivido a la enfermedad de forma natural, sus cuerpos desarrollaron
anticuerpos de por vida.
Memoria Inmunológica
A diferencia de
otras vacunas (como la de la gripe o el refuerzo del tétanos), la inmunidad que
genera el virus salvaje del sarampión es permanente.
Las personas que
tuvieron sarampión de niños tienen una protección "de acero" que no
se desvanece con el tiempo, por lo que una vacuna adicional no les aportaría un
beneficio significativo.
El factor "1957"
Los organismos de
salud suelen marcar el año 1957 como
el punto de corte. ¿Por qué?
Porque antes de
ese año no existía la vacuna.
Si alguien nació
antes de 1957, vivió al menos 6 o 7 años en un entorno donde el virus circulaba
libremente sin ningún tipo de control vacunal, lo que garantiza prácticamente
que ya estuvieron expuestos.
Recuerda: Vacunarse es un derecho y una obligación ¡Vacúnate!
Dr.
Carlos Primitivo Baquedano Villegas
Especialista
en Medicina Familiar
Cancún,
Quintana Roo, México. 01 de Marzo del 2026
EDITORIALES
ANTERIORES
http://cbaquedanomedicofamiliar.blogspot.mx/2012/04/editoriales.html
Bibliografía
· Organización Mundial de la Salud (OMS). (2024). Notas descriptivas: Sarampión.
· Centers for Disease Control and Prevention (CDC). (2025). Measles (Rubeola): Clinical Features and
Epidemiology.
· Kliegman, R. M., et al. (2020). Nelson Textbook of Pediatrics. 21st
Edition. Elsevier.
· Pan American Health Organization (PAHO). (2024). Epidemiological Updates: Measles in the Region
of the Americas.


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