Ante la proximidad del Mundial de Fútbol en México, han surgido noticias alarmantes sobre un brote de Ébola en África, lo que ha generado temor en la población. Por tal motivo, es de suma importancia conocer más sobre esta enfermedad.
El virus del Ébola es uno de los
patógenos que más temor y fascinación ha despertado en el mundo de la medicina
moderna. Aunque los brotes suelen sonar alarmantes en las noticias, entender
cómo funciona, cómo se transmite y cómo se previene es la mejor herramienta
para perderle el miedo y actuar con responsabilidad.
A continuación, explico esta
enfermedad de forma directa, sin tecnicismos médicos confusos.
¿Qué es el Ébola?
El Ébola es una enfermedad grave,
a menudo mortal, causada por el virus del Ébola. Pertenece a una familia de
virus que provocan lo que los médicos llaman "fiebres hemorrágicas".
En palabras simples, es un virus que daña el sistema inmunológico y los vasos
sanguíneos, lo que puede provocar que el cuerpo tenga dificultades para
coagular la sangre adecuadamente, algo similar al dengue hemorrágico.
Antecedentes Históricos
El virus no es nuevo. Fue
descubierto en 1976 cuando se presentaron dos brotes simultáneos en África: uno
en Yambuku (República Democrática del Congo) y otro en Nzara (Sudán del Sur).
¿De dónde viene el nombre?
El brote en la República
Democrática del Congo ocurrió cerca de un río llamado Río Ébola, y de ahí los
científicos tomaron el nombre para identificar al virus.
Desde su descubrimiento, el virus
ha causado varios brotes, pero el más devastador de la historia ocurrió entre
2014 y 2016 en África Occidental (afectando principalmente a Guinea, Liberia y
Sierra Leona). Ese brote fue una llamada de atención mundial que aceleró la
investigación médica para encontrar vacunas y tratamientos.
Epidemiología: ¿A quién afecta y dónde está?
El Ébola no es un virus que
circule de forma común en todo el mundo. Es endémico de África, lo que
significa que el virus vive de forma natural en los bosques tropicales de ese
continente, principalmente en el centro y oeste de África.
El "huésped" natural:
Se cree que los murciélagos de la fruta son los portadores naturales del virus.
Lo curioso es que los murciélagos no se enferman ni mueren por el virus.
Mortalidad: Es un virus muy
agresivo. Dependiendo del brote y de la velocidad con la que se atienda a los
pacientes, el Ébola puede matar a entre el 25% y el 90% de las personas
infectadas (con un promedio del 50%).
Historia Natural de la Enfermedad
¿Cómo evoluciona el Ébola desde
que entra al cuerpo?
El proceso se divide en tres
etapas claras:
Periodo de Incubación: Es el tiempo que pasa desde que el
virus entra al cuerpo hasta que aparecen los primeros síntomas. Puede durar de
2 a 21 días (lo más común es entre 8 y 10 días). Durante este tiempo, la
persona no contagia a nadie.
Periodo Clínico (Enfermedad): El virus empieza a
multiplicarse rápidamente y a atacar las células de los órganos vitales y la
sangre. Aquí aparecen los síntomas.
Desenlace: Si el cuerpo (con ayuda médica) logra vencer al
virus, el paciente se recupera tras varias semanas. Si el sistema inmune se ve
superado, se produce una falla multiorgánica (los órganos dejan de funcionar)
que lleva a la muerte.
Signos y Síntomas
Al principio, el Ébola puede
confundirse fácilmente con una fuerte gripe, malaria o dengue. Sin embargo, la
enfermedad avanza rápido.
Síntomas iniciales (Aparecen de golpe):
Fiebre alta y repentina.
Cansancio extremo y debilidad. Dolor muscular y dolor de cabeza intenso. Dolor
de garganta.
Síntomas avanzados (A medida que la enfermedad progresa):
Vómitos y diarrea (a menudo con
sangre). Erupciones en la piel. Falla en los riñones y el hígado. Hemorragias:
Sangrado tanto interno como externo (por ejemplo, encías, nariz o en las heces
fecales).
¿Cómo se contagia y cuál es el riesgo?
Es vital aclarar un mito: el
Ébola NO se transmite por el aire, ni cuando alguien tose o estornuda (a
diferencia del COVID-19 o la gripe). Tampoco se contagia por caminar al lado de
alguien enfermo que no tiene síntomas.
El contagio ocurre estrictamente
por el contacto directo (a través de la piel rota o las mucosas de los ojos,
nariz y boca) con:
Fluidos corporales de personas
infectadas o muertas por Ébola (sangre, saliva, sudor, orina, vómito, semen o
leche materna).
Objetos contaminados con estos
fluidos (agujas, sábanas, ropa).
Animales infectados: Al cazar,
interactuar o comer carne mal cocinada de animales de la selva (como monos o
murciélagos).
El riesgo de contagio
El riesgo para la población
general fuera de las zonas de brote es extremadamente bajo. Quienes corren un
riesgo alto son el personal de salud que atiende a los pacientes sin el equipo
de protección adecuado y los familiares que cuidan a los enfermos o manipulan
los cuerpos en los funerales.
Tratamiento: ¿Tiene cura?
Durante décadas no existió una
cura real, solo se daba "tratamiento de soporte" (hidratar al
paciente, pasarle sangre y controlar sus síntomas para darle tiempo a su cuerpo
de defenderse).
Afortunadamente, la ciencia ha
avanzado mucho:
Medicamentos específicos: Actualmente existen tratamientos
con anticuerpos monoclonales (medicamentos aprobados recientemente) que atacan
directamente al virus. Si se administran al inicio de la enfermedad, elevan
drásticamente las posibilidades de supervivencia.
¿Tiene cura? Sí. Hoy en día, si
se detecta a tiempo y se cuenta con los fármacos modernos, el Ébola se puede
curar.
Complicaciones
Sobrevivir al Ébola es un gran
logro, pero el cuerpo tarda en sanar por completo. Algunos sobrevivientes
experimentan lo que se conoce como el "síndrome post-Ébola", que
incluye complicaciones como:
Problemas de la vista (que pueden
llegar a la ceguera). Dolores articulares y musculares crónicos. Cansancio
extremo. Pérdida de cabello.
El virus puede
"esconderse" temporalmente en fluidos como el semen, por lo que los
sobrevivientes deben usar preservativo durante varios meses después de curarse.
Medidas Preventivas
La prevención es la herramienta
más poderosa contra este virus.
Vacunación: Se utiliza principalmente para proteger al
personal de salud y a las personas que están en las zonas donde hay un brote
activo. La vacuna aprobada internacionalmente y utilizada por las autoridades
sanitarias es Ervebo (rVSVΔG-ZEBOV-GP). Es una vacuna de dosis única que ha
demostrado ser altamente eficaz para proteger contra la variante Zaire
ebolavirus, que es la cepa más común y letal del virus, pero al no ser el Ébola
una enfermedad endémica o común en nuestro país, la vacuna no forma parte del
esquema nacional de vacunación permanente. Su uso está estrictamente controlado
por la Secretaría de Salud y la Cofepris.
Higiene: Lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón o
desinfectante a base de alcohol.
Evitar el contacto: No tocar fluidos de personas que
muestren síntomas ni asistir a rituales fúnebres que impliquen tocar el cuerpo
de alguien fallecido por Ébola.
Seguridad alimentaria: Cocinar perfectamente la carne antes
de consumirla y evitar el contacto con animales salvajes en zonas de riesgo.
¿Qué debo hacer?
Si te encuentras en una zona
donde hay un brote activo de Ébola o regresas de viaje de una región afectada y
presentas fiebre, dolores o síntomas estomacales, la regla de oro es: Actuar
rápido, pero con calma.
Aíslate: No salgas a lugares públicos para evitar poner en riesgo a
otros.
Busca atención médica de inmediato: Llama a los servicios de salud
o acude al hospital, informando de inmediato tu sospecha y tu historial de
viaje o contacto.
No te automediques: Tomar pastillas por tu cuenta puede retrasar un
diagnóstico correcto y empeorar la situación.
Todos debemos estar alertas de
nuestra salud y prevenir contagios.
Dr. Carlos Primitivo Baquedano Villegas
Especialista en Medicina
Familiar
Cancún, Quintana Roo,
México. 01 de Junio del 2026
EDITORIALES ANTERIORES
http://cbaquedanomedicofamiliar.blogspot.mx/2012/04/editoriales.html
Bibliografía:
Organización Mundial de la Salud. (2025). Enfermedad por el virus del Ébola. Organización Mundial de la Salud. https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/ebola-virus-disease
Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. (2023). Historia de las enfermedades causadas por el virus del Ébola. CDC. https://www.cdc.gov/vhf/ebola/history/chronology.html
Organización Panamericana de la Salud. (2024). Directrices para el tratamiento de la enfermedad por el virus del Ébola: Anticuerpos monoclonales y terapéutica. OPS/OMS
Secretaría de Salud de México. (2026). Lineamiento estandarizado para la vigilancia epidemiológica y por laboratorio de la Enfermedad por el Virus del Ébola. Dirección General de Epidemiología.

