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viernes, 1 de julio de 2022

TODO EXCESO ES MALO


Decía el difunto de mi padre: Todo exceso es malo y todo se puede hacer, pero no todo es correcto.

Sin darnos cuenta, llega un momento en la vida en que los excesos sobrepasan nuestra capacidad de marcar el límite a lo que nos puede hacer daño.

Y no estoy hablando únicamente de los vicios, también existen situaciones aparentemente sanas que pueden dañarnos.

Por ejemplo, si te pusieras a beber agua durante el día y tomaras una cantidad mayor a 5 litros en una hora, se produce un efecto de orinar en exceso que a su vez condiciona que los electrolitos del cuerpo, en especial el sodio, sean perdidos a través de la orina produciendo una baja en el mismo, algo conocido como hiponatremia y se disminuye así la producción de hormona antidiurética. Esto puede causar edemas cerebrales, comas y paros respiratorios por afección del bulbo raquídeo.

En el ámbito social, hay bares o restaurantes que ofrecen la atractiva promoción de la barra libre, en la que no existe límite en el consumo de determinadas bebidas con y sin alcohol, por cierta cantidad de dinero. Ante tal sugestiva invitación, surge el deseo de gozar de la libertad de ingerir lo que se desee, sin preocuparse por la cuenta y mucho menos por la salud. Es así como se comete el error de beber grandes cantidades de alcohol con la finalidad de sacar provecho a lo pagado, pero el exceso de alcohol en el cuerpo es dañino, independientemente de consumir alcohol adulterado que puede expedirse en algunos lugares.

El consumo excesivo y rápido de alcohol, causa un deterioro significativo de la capacidad motora, lo que condiciona incoordinación de nuestros movimientos lo que deriva en un riesgo mayor de sufrir accidentes.

En la congestión alcohólica que se presenta cuando se beben grandes cantidades de alcohol de manera rápida y prolongada, el hígado no puede desdoblar el alcohol del torrente sanguíneo y eliminar sus toxinas.

Una sobredosis de alcohol en la sangre intoxica al cerebro afectando las funciones vitales que éste controla, como lo es la respiración, el ritmo cardíaco, la temperatura de nuestro cuerpo. Se pueden sufrir alteraciones del estado de conciencia presentando confusiones, vómitos que conlleven a una broncoaspiración por irse el líquido a los pulmones, convulsiones, problemas para respirar, ritmo cardiaco lento (bradicardia) hasta llegar a un paro del corazón. El daño cerebral puede ser permanente.

Es importante decir que, para sufrir esta complicación por exceso de alcohol, en el individuo deben existir también otros factores que influyan como la edad, tabaquismo, sedentarismo, obesidad o la presencia de enfermedades crónico degenerativas. Es así como un festejo lleno de alegría puede terminar en tragedia.

Asimismo, el consumo de alcohol de una forma frecuente o consuetudinaria, condiciona un daño hepático irreversible que se conoce como cirrosis.

De igual manera, el consumo de alcohol en adolescentes y adultos jóvenes provoca daño en las células cerebrales, lo que puede condicionar alteraciones de la conducta, daño permanente de la memoria y el raciocinio. Mientras más joven es el individuo que consume alcohol, más fuerte es el daño neurológico que sufre.

Otra conducta social que resulta común observar es cuando se acude a un buffet de comidas donde se puede comer sin límite toda la cantidad de alimento que se desee, y así la conducta alimenticia queda fuera de control y comes aún cuando estás lleno o no tienes hambre. Por lo que comer cantidades inusualmente grandes de comida en un tiempo determinado provoca problemas digestivos mediatos como colitis, gastritis, dispepsia, nauseas o vómitos.

El comer en exceso, no es para nada una práctica saludable, sino por el contrario, es una verdadera agresión al cuerpo que condiciona daño. El exceso de alimentos ingeridos produce acumulación de grasa no solo debajo de la piel, sino rodeando nuestros órganos más importantes como el corazón, hígado, páncreas, riñones e intestinos. Todo esto se conoce como grasa visceral, condición mucho más dañina que la grasa que se acumule de forma subcutánea.

La grasa visceral está relacionada con serias complicaciones de salud como las cardiovasculares, hipertensión arterial, diabetes mellitus, cirrosis e incluso alteraciones hormonales. De hecho, la mayoría de las mujeres que tiene obesidad, presentan alteraciones menstruales o dificultad para la concepción.

Pero no sólo en comer o beber se presentan excesos, también lo podemos ver en condiciones laborales, sociales, deportivas, redes sociales, videojuegos y un sin número de actividades que pueden ser tan absorbentes que incluso se vuelven adictivas.

El dormir menos de 6 horas diarias por estar inmerso en actividades que nos absorben (sean o no necesarias de realizar), nos condicionan un deterioro importante en nuestro estado de salud, disminuyendo nuestras defensas y volviéndonos susceptibles de enfermarnos fácilmente. Así mismo, nuestra capacidad cognitiva y sensorial se ven disminuida, lo que nos vuelve vulnerables y propensos a sufrir accidentes.  El no dormir adecuadamente nos vuelve irascibles y conflictivos.

Así mismo, el exceso de ejercicio condiciona cansancio, sobrecarga muscular y articular, lesiones por fatiga muscular, bajo rendimiento, sentirse deprimido o desmotivado, cambios en el humor o irritabilidad, dificultad para conciliar el sueño, pérdida de peso, resfriados frecuentes por disminución de las defensas (sistema inmunológico deprimido).

Después de reflexionar sobre estas situaciones cotidianas que vivimos en el ámbito social y familiar, poner límites debe ser un sello en toda conducta disciplinada para que podamos hacer uso adecuado del valioso tesoro de la libertad y de nuestra voluntad. Como podemos darnos cuenta en los ejemplos planteados, todos los excesos son malos, ya sean conductas sanas o peor aún las nocivas. Lo importante es buscar el sano equilibrio en todo lo que realizamos y tratar de evitar lo que definitivamente sabemos que nos hace daño.

Nuestro cuerpo es una maquinaria perfecta la cual merece atención y cuidado para tener una vida sana, una vejez autosuficiente y un final digno. Todo lo que hagamos o dejemos de hacer con nuestro cuerpo, al final pasará una factura que se tendrá que pagar.

Que razón tenías papá…. todo exceso es malo.

 

Dr. Carlos P. Baquedano Villegas

Especialista en Medicina Familiar

 

Cancún, Q, Roo, México a 01 de Julio del 2022


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jueves, 1 de junio de 2017

DORMIR SIN DESCANSAR

¿Recuerdas alguna ocasión en la cual hayas dormido más de lo habitual y al momento de despertar te experimentes aun cansado?

El cansancio posterior al descanso es una condición de salud a la cual las personas no le dan la debida importancia.

Pero antes de hablar del cansancio, es necesario conocer las fases del sueño, las cuales se dividen en NREM (No rapid eye movement) y REM (rapid eye movement). La NREM se divide a su vez en 4 subfases: (FASE 1) INICIACIÓN DEL SUEÑO, (FASE 2) COMIENZO DEL SUEÑO, (FASE 3 y 4) SUEÑO DE ONDA LENTA EL CUAL ES REPARADOR Y PROFUNDO. El sueño ocurre en ciclos de aproximadamente 90 minutos, alternándose entre sueño NREM y REM, normalmente en ese orden y generalmente cuatro o cinco ciclos por noche.

Es necesario pasar por todas las fases para lograr el descanso, por lo que se necesitan cuando menos 6 horas de sueño para completar los 4 ciclos. Cuando este lapso de tiempo  se ve interrumpido, es difícil alcanzar estas fases, de tal manera que aunque durmieras 12 horas, no lograrías el descanso total y despertarías aun con cansancio.

Son muchas las causan que pueden originar la interrupción de las etapas de sueño: problemas respiratorios, situaciones ambientales, enfermedades digestivas, consumo de sustancias o drogas, alteración del ciclo circadiano, entre otras.

Es muy común que los padres acudan a consulta pidiendo vitaminas porque a sus hijos les cuesta mucho trabajo levantarse por las mañanas, lo que a su vez condiciona retardos o ausencias escolares.

Como profesionales de la salud, entre los puntos que interrogamos son ¿Cuántas horas duerme el niño? ¿Cómo se comporta durante el sueño? ¿Tose de noche? ¿Se orina en la cama? ¿Tiene pesadillas? ¿Duerme con la boca abierta? ¿Ronca? ¿Es inquieto (da vueltas o se mueve mucho) a la hora de dormir?

Todas estas preguntas van encaminadas a determinar si existe alguna enfermedad que condicione que el infante no complete sus fases de sueño.

Entre las causas más comunes se encuentran la Rinitis Alérgica y el Asma, que se caracterizan por la clásica tos nocturna que se presenta al poco tiempo de dormirse, con obstrucción de la vía respiratoria superior motivo por el cual duerme con la boca abierta e incluso ronca. Al no respirar adecuadamente, el niño constantemente se está moviendo en la cama y en consecuencia interrumpe las fases del sueño por lo que no logra el descanso.

Algo similar sucede en los adultos que tienen obesidad mórbida y padecen el SÍNDROME DE APNEA OBSTRUCTIVA DEL SUEÑO (SAOS), patología en la cual el individuo ronca de manera estridente y tiene episodios en los cuales literalmente deja de respirar, lo que condiciona que despierte de forma brusca para establecer la respiración. Está descrito en la literatura que el SAOS puede ser tan grave que incluso condiciona muerte súbita.

Las personas que padecen EPOC (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica), Asma, Rinitis Perenne, Rinofaringitis o Faringitis Aguda, Hipertrofia de Cornetes, Hipertrofia Amigdalina, Hipertrofia de Adenoides y otras enfermedades respiratorias similares, cursan con características similares a las anteriormente descritas.

Entre las situaciones ambientales que intervienen para no poder conciliar un sueño que permita el descanso, podemos encontrar: cuartos con poco hermetismo que permitan el paso de ruido del exterior, la presencia de mascotas (perros y aves), colchones en mal estado, aparatos de aire acondicionado o ventiladores ruidosos, el mantener aparatos electrónicos encendidos durante las horas de sueño como el televisor, computadoras, tabletas o smartphones. Con respecto a estos últimos, expertos en la materia han demostrado que cada vez que el teléfono recibe una notificación, aunque esté en modo silencio, la luminosidad de la pantalla condiciona un estímulo al cerebro el cual reacciona inmediatamente. Por tal motivo es recomendable apagar estos aparatos cuando se disponga a dormir. De igual forma no se recomienda su uso a oscuras por periodos prolongados antes de acostarse.

Así como las enfermedades respiratorias alteran los períodos de sueño, también  las enfermedades digestivas son causantes de la interrupción del mismo. La Enfermedad de Reflujo Gastroesofágico (ERGE), es una enfermedad en la que el esófago no tiene la capacidad de retener los jugos gástricos, condicionando que al estar el paciente acostado, el jugo gástrico regrese hacia la boca y  provoque irritación de la garganta, tos, vómitos e incluso pueda dirigirse hasta los bronquios y causar broncoaspiración. Dependiendo del grado de los síntomas, determinará que el paciente desperté cansado  o no. Sin embargo,  hasta los síntomas leves son suficientes para que el paciente interrumpa sus fases de sueño. La dispepsia, la gastritis, la esofagitis, las hernias hiatales, son también condicionantes de este problema.

Mención especial debe darse a los oxiuros, un gusano intestinal que tiene hábitos nocturnos y que desciende en las noches hasta los márgenes del ano y causa molestias importantes, sobre todo en los niños, lo que hace que despierten con gritos y llanto, que algunas veces se confunden con pesadillas. Cuando un niño despierta llorando a media noche, es adecuado revisar en esos momento si existe la presencia de alguno de estos gusanos (los cuales semejan pequeños filamentos blanquecinos) moviéndose en la periferia del ano.

Existen también sustancias que actúan sobre el sistema nervioso impidiendo el sueño o provocando un sueño muy superficial. Los medicamentos para control de peso tipo anfetaminas, las drogas no legales tipo anfetaminas, la cafeína,  provocan alteraciones en el patrón del sueño. Es recomendable que los medicamentos sean otorgados por un médico previa evaluación clínica. De igual manera, la cafeína es una sustancia que provoca insomnio, pero además tiene efecto diurético lo que da como consecuencia que el paciente tenga que acudir durante la noche a orinar, por lo que no logra completar sus ciclos de sueño.

En mi práctica profesional, me he encontrado pacientes hipertensos o cardiópatas que son tratados con diuréticos como la clortalidona, hidrocloriazida, furosemida, espironolactona, pero que no han recibido información precisa sobre el horario de ingesta de sus medicamentos y cometen  el error de consumirlos de noche. En consecuencia, se despiertan con frecuencia por la necesidad de orinar.

De igual manera, los pacientes que padecen diabetes, cuando sufren un descontrol por elevación importante de la glucosa en sangre, tienen como síntoma la poliuria, esto es orinar grandes cantidades frecuentemente durante el día y la noche, presentándose  así el incómodo síntoma que impide el descanso adecuado.

Otra patología común en los varones mayores de 50 años es la hipertrofia o hiperplasia prostática que puede condicionar una uropatía obstructiva. Esto significa que el paciente disminuye el calibre del chorro de la orina, orinando incluso por goteo y sin lograr el vaciamiento total de la vejiga, lo que condiciona tener que orinar muchas veces. Cuando esta sintomatología se presenta por la noche, recibe el nombre de nicturia y es causante de alteraciones del sueño.

Los trabajadores que tienen horarios laborales cambiantes en turnos matutinos, vespertino o nocturnos, sufren al paso del tiempo alteraciones del ciclo circadiano lo que condiciona que no puedan dormir el tiempo mínimo requerido y evitando alcanzar las etapas de sueño que propicien el descanso.

Como podemos observar, son muchas las causas que conllevan al cansancio matutino al despertar. La importancia de identificarlas radica en que se pueden corregir bajo tratamiento médico. No cometa el error de pensar que su cansancio al despertar  es por falta de vitaminas.

¡A dormir se ha dicho!


Dr. Carlos P. Baquedano Villegas
Especialista en Medicina Familiar

Cancún, Q. Roo, México. Junio del 2017



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lunes, 1 de junio de 2015

INSOMNIO

Contar ovejas mientras el reloj avanza ante el inexorable paso del tiempo durante la noche ¿Se te hace conocido esta situación? Todos en algún momento de nuestra vida hemos sufrido insomnio, pues ni los más dormilones escapan de ello.

El 95% de las personas adultas lo han padecido y aunque no es muy común en niños, también se puede presentar durante la niñez.

El insomnio es la dificultad para iniciar o mantener el sueño y puede manifestarse como el impedimento para conciliar el sueño (insomnio inicial), despertarse frecuentemente durante la noche (conocido como sueño ligero) o despertarse muy temprano por la mañana, antes de lo planeado o incluso de madrugada (insomnio terminal).

Es común que las personas que padecen insomnio, presenten además síntomas y signos en su estado de salud, como:
-Cansancio
-Debilidad
-Cefalea (dolor de cabeza)
-Irritabilidad (mal humor)
-Hipersomnia matutina o diurna (dormirse a cada rato durante el día)
-Disminución de la capacidad de atención (falta de concentración) o deterioro cognitivo
-Disminución de reflejos
-Olvidos recurrentes

También pueden manifestarse ciertas alteraciones en su dinámica habitual como entre otros:
-Accidentes constantes
-Baja productividad laboral
-Disfuncionalidad familiar.

Las causas del insomnio son múltiples. Por mencionar algunas tenemos las siguientes:
-Ansiedad
-Depresión
-Trastornos en la higiene del sueño (cambios de horario laboral con turnos alternos o rotativos, dormir siestas en el día, horarios irregulares de acostarse y levantarse, permanecer mucho tiempo acostado)
-Actividad física intensa antes de dormir
-Realizar actividades intelectuales antes de dormir, como estudiar, memorizar textos, hacer lectura analítica, trabajos de creatividad, crucigramas, etc.
-Enfermedades que causen dolor (fibromialgias, neuropatías periféricas o diabéticas, enfermedades reumáticas, cáncer, úlcera gástrica, enfermedad de reflujo gastroesofágico, colitis, migraña)
-Padecimientos que condicionen problemas respiratorios (enfermedad pulmonar obstructiva crónica, asma, rinitis alérgica, sinusitis, apnea del sueño, tuberculosis, insuficiencia cardiaca)
-Consumo de medicamentos o estimulantes del sistema nervioso (anfetaminas, antidepresivos, cafeína, etc.)

Cabe mencionar que el insomnio también puede tener origen idiopático (sin causa aparente).

Se considera que el insomnio es crónico, cuando el paciente lo ha padecido por un período no menor a 6 meses y del 6 al 18% de la población lo padece. Muy pocas personas acuden a consultar por este problema, ya utilizan remedios caseros o naturistas para combatirlo. De igual forma, la automedicación tiene un gran número de adeptos en este padecimiento, siendo los medicamentos más utilizados los antihistamínicos (medicamentos para alergias o gripe) de libre venta que por su efecto de sedación condicionan sueño.

Las personas que padecen insomnio, acuden a consulta la mayoría de las veces por sentirse muy cansados, solicitando vitaminas o refiriendo disminución de su rendimiento físico.

Según las estadísticas referidas en la literatura actual, el 50% de los accidentes laborales y el 10% de los accidentes automovilísticos están vinculados al insomnio.

Entre la población en general, son más propensos a padecer insomnio los fumadores, los divorciados o personas que vivan solas, los ansiosos, depresivos, sedentarios, los que consumen alcohol y/o cafeína antes de irse a dormir, los que están expuestos a ruidos intensos.

En la actualidad, existen teorías que indican que uno de los condicionantes para el insomnio es el uso de redes sociales antes de acostarse a dormir, específicamente a través de las tabletas electrónicas y los Smartphones. De igual forma al dejar encendido el celular cerca de donde se duerme, condiciona que la persona despierte a cada rato por las notificaciones del teléfono o el encendido de la pantalla, pues al estar expuesto al uso de estos aparatos durante el día, se desarrolla un condicionamiento en nuestro cerebro que responde a los estímulos que provocan las notificaciones.

¿Qué se debe hacer si se padece insomnio? Lo primero es determinar la causa de este insomnio para corregirla o evitarla. Suspender las siestas, el consumo de alcohol, cafeína o tabaco así como propiciar un ambiente tranquilo para dormir, libre de ruido o estímulos visuales, mantener horarios de sueño regulares, procurando acostarse y levantarse a la misma hora. Si no se consigue conciliar el sueño en unos 15 minutos salir de la habitación y relajarse en otro lugar para volver a la cama cuando aparezca el sueño.

No vea televisión o utilice aparatos electrónicos antes de dormir. Evitar estudiar de noche o realizar actividades intelectuales. Las conductas anteriores propician que nuestro cerebro esté activo y no podamos conciliar el sueño.

También es recomendable comer poco durante la cena y que ésta sea 3 horas antes de acostarse a dormir. Si despierta a mitad del sueño, no se quede acostado, levántese y sólo vuélvase a acostar hasta que tenga deseos de dormir.

Por otra parte, lo que se debe hacer para propiciar el sueño es realizar conductas relajantes nos ayudan a conciliar el sueño, como lo son el darse una ducha con agua caliente antes de dormir, lavarse los dientes, escuchar música tranquila, o recibir algún masaje relajante. Tener relaciones sexuales. Tomar un té caliente de pasiflora, valeriana, azahar, tila, lechuga, entre otros.

En resumen, de lo que se trata es de crear las condiciones ambientales óptimas para conciliar el sueño.

Sin embargo, cuando el insomnio persiste de ninguna forma recomiendo automedicarse. Por ejemplo, los antihistamínicos antes mencionados para conciliar el sueño pueden causar elevación de la presión arterial. Es por ello que lo más conveniente es acudir a un médico para que evalúe su problema y tome la decisión terapéutica conveniente a su caso.

El despertar después de un sueño reparador, es uno de los mejores regalos que tenemos como seres humanos. No permitas que tu vida se vea alterada por el insomnio.


Dr. Carlos P. Baquedano Villegas
Especialista en Medicina Familiar



Cancún, Quintana Roo, México. Junio del 2015

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