miércoles, 1 de abril de 2026

Osteoporosis: Lo que necesitas saber para proteger tus huesos

 

La osteoporosis es una enfermedad que vuelve los huesos frágiles y porosos. Imagina que el interior de tus huesos es como un panal de abejas; con la osteoporosis, los huecos de ese panal se hacen más grandes, haciendo que el hueso sea mucho más fácil de romper.

Para muchas personas, la palabra osteoporosis evoca imágenes de dolores articulares o simplemente el paso inevitable de los años, pero lo cierto es que existe una gran brecha entre lo que se cree habitualmente y lo que realmente sucede en el cuerpo.

Uno de los mitos más comunes es pensar que la osteoporosis duele. Es muy frecuente que se confunda con la artritis o el desgaste de las articulaciones; sin embargo, la osteoporosis es una "enfermedad silenciosa" que no avisa ni causa molestias hasta que el hueso, ya muy debilitado, se rompe. Otra creencia muy extendida es que perder estatura o encorvarse es una parte "normal" de envejecer, cuando en realidad suele ser la señal de que las vértebras han sufrido pequeñas fracturas que pasaron desapercibidas.

También existe la idea de que es un problema exclusivo de las mujeres. Si bien la menopausia es un factor de riesgo importante, los hombres también la padecen, especialmente después de los 70 años, y en ellos las fracturas suelen ser incluso más serias. Por otro lado, solemos pensar que una caída es la que provoca la fractura de cadera en un adulto mayor, pero la realidad médica nos dice que, muchas veces, el hueso se rompe primero de forma espontánea debido a su fragilidad, y es esa fractura la que hace que la persona pierda el equilibrio y caiga.

Finalmente, hay quienes piensan que una vez que aparece el diagnóstico, ya no hay nada que hacer, o que basta con tomar un vaso de leche al día. La realidad es que nunca es tarde para fortalecer lo que queda: el tratamiento médico, junto con la vitamina D y el ejercicio, pueden detener el daño. El calcio es apenas el "ladrillo" para construir hueso; sin el "cemento" que es la vitamina D y el estímulo del movimiento, el cuerpo no logra reparar su estructura con éxito.

¿Qué está pasando en México?

Es un tema serio de salud pública. Actualmente, 1 de cada 3 mujeres y 1 de cada 5 hombres mayores de 50 años sufrirán una fractura por esta causa. Lo más preocupante es la fractura de cadera, ya que se espera que para el año 2050 estos casos aumenten un 400%.

¿Por qué ocurre?

Nuestros huesos están "vivos" y se renuevan constantemente: unas células (osteoclastos) eliminan el hueso viejo y otras (osteoblastos) fabrican hueso nuevo. La osteoporosis aparece cuando el cuerpo elimina más hueso del que alcanza a reponer.

El proceso de envejecimiento comienza desde el nacimiento y afecta también al sistema óseo. En las primeras etapas de la vida, predominan los osteoblastos sobre los osteoclastos. Al finalizar la adolescencia, ambas células se encuentran en equilibrio; sin embargo, con el avance de la edad, la actividad de los osteoblastos disminuye mientras que la de los osteoclastos aumenta.

El factor de la menopausia

Las mujeres tienen mayor riesgo porque los estrógenos (hormonas femeninas) protegen los huesos. Al llegar la menopausia, estos bajan y el hueso se desgasta mucho más rápido.

La pérdida acelerada: En los primeros 10 años tras la menopausia, una mujer puede perder hasta el 20% de su fuerza ósea total.

Otros riesgos 

El tabaquismo, el consumo de alcohol, la falta de ejercicio y el uso prolongado de ciertos medicamentos (como la cortisona).

 Señales de alerta

  •  Aunque la osteoporosis por si misma no duele, hay señales que no debemos ignorar:
  • Perder estatura poco a poco.
  • Empezar a encorvarse (la famosa "joroba").
  • Dolor de espalda repentino (que puede estar relacionada con fracturas o microfracturas de las vértebras).
  • Fracturas por golpes muy leves o caídas simples. Aunque se suele pensar que las fracturas de cuello de fémur en adultos mayores son causadas por una caída, lo más común es que ocurra una fractura espontánea y que sea esta la que provoque que la persona caiga.

 ¿Cómo se detecta?

El estudio principal se llama Densitometría Ósea. Es rápido, no duele y mide qué tan fuertes están tus huesos.

También existen herramientas como el FRAX, que ayuda a los médicos a calcular qué tanta probabilidad tienes de sufrir una fractura en los próximos 10 años.

¿Cómo podemos prevenirla y tratarla?

La buena noticia es que se puede actuar a tiempo:

Alimentación:

Asegúrate de consumir suficiente calcio y vitamina D.  Para fortalecer tus huesos, no es necesario depender de un solo alimento; el calcio se encuentra en muchas opciones deliciosas que puedes integrar en tu día a día.

Los lácteos son la fuente más conocida porque el cuerpo los aprovecha muy rápido. Los quesos curados como el parmesano, el gruyere y el manchego son los que más calcio concentran, seguidos por la leche y el yogur griego, que además de calcio te ofrece probióticos para tu digestión.

Si prefieres opciones vegetales, el ajonjolí es una verdadera joya nutricional: una sola cucharada aporta casi lo mismo que medio vaso de leche. También puedes incluir un puñado de almendras como colación o preparar platos con legumbres como garbanzos, frijoles blancos y soya. En cuanto a las verduras, el brócoli, el kale y los berros son excelentes; aunque las espinacas tienen mucho calcio, el cuerpo aprovecha mejor el que viene del brócoli.

Una opción práctica y muy mexicana son los pescados con hueso comestible, como los charales o las sardinas en conserva. Al comer la espina (que es muy blanda), obtienes una cantidad altísima de calcio de forma natural. Finalmente, si consumes bebidas de almendra, avena o cereales de caja, revisa la etiqueta: la mayoría vienen fortificados, lo que significa que tienen calcio añadido para ayudarte a cubrir tu meta diaria fácilmente.

Muévete:

Caminar, bailar o hacer ejercicios con pesas ligeras ayuda a que el hueso se "despierte" y se fortalezca.

Evita caídas:

Para prevenir accidentes, asegúrate de tener una buena iluminación, evita el uso de tapetes sueltos y utiliza calzado cómodo. Considera que el baño y las escaleras son las zonas de mayor riesgo, especialmente durante la noche, cuando la visibilidad disminuye.

Tratamientos médicos:

Hoy en día contamos con tratamientos muy eficaces. Algunos impiden que el hueso se debilite y otros ayudan a generar hueso nuevo. Sin embargo, es vital no automedicarse; estos medicamentos requieren una supervisión médica estricta, pues su forma de uso y dosificación dependen de la valoración previa de cada paciente.

Recuerda:

Mantener tus huesos fuertes es la clave para seguir moviéndote con libertad durante toda tu vida.

Dr. Carlos Primitivo Baquedano Villegas

Especialista en Medicina Familiar

 

Cancún, Quintana Roo, México. 01 de Abril del 2026

 

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Referencias Bibliográficas

 

  • CENETEC. (2018). Diagnóstico y Tratamiento de Osteoporosis en el Adulto. Guía de Evidencias y Recomendaciones: Guía de Práctica Clínica. México.
  • Fundación Internacional de Osteoporosis (IOF). (2023). The Latin America Regional Audit: Epidemiology, costs and burden of osteoporosis.
  • Salmerón, J., et al. (2017). Diagnóstico, prevención y tratamiento de la osteoporosis: Posición de la Asociación Mexicana de Metabolismo Óseo y Mineral. Revista de Endocrinología y Nutrición.