¿Te has enfermado en las últimas fechas de gripe? ¿Conoces a alguien que haya presentado una enfermedad de las vías respiratorias y que, junto con él, se haya enfermado toda su familia?
Es común que en esta temporada de bajas temperaturas se presenten
enfermedades respiratorias, las cuales se propagan con facilidad debido a las
reuniones de fin de año, convivios, festividades y actividades culturales.
El contagio suele ser rápido y sencillo, en gran parte porque hemos dejado
de aplicar las medidas preventivas que nos enseñó la pandemia de COVID-19.
En fechas recientes, una nueva cepa del virus de la influenza se ha hecho
presente en Europa y ya circula en el continente americano: la llamada SUPER
GRIPE.
Hablemos de ella.
Se trata de una variante del virus de la influenza A (H3N2),
específicamente del subclado K (una rama más específica dentro de un grupo
evolutivo mayor que comparte características genéticas particulares). Esta
variante ha generado alertas sanitarias a finales de 2025 debido a su alta
contagiosidad y a la intensidad de sus síntomas. Aunque no es un virus nuevo,
esta mutación ha facilitado su propagación en Europa, Asia y América.
A diferencia de un resfriado común, los síntomas suelen aparecer de manera
repentina y con mayor severidad, siendo éstos:
Fiebre alta: generalmente entre 38 °C y 40 °C, difícil de controlar con
medicamentos habituales.
Agotamiento extremo: fatiga intensa que puede prolongarse varios días o
incluso semanas.
Dolores intensos: musculares (mialgias), articulares y cefalea severa.
Problemas respiratorios: tos seca persistente, dolor de garganta y
congestión nasal.
Síntomas gastrointestinales: en niños es frecuente la presencia de náuseas,
vómitos y diarrea.
Una gripe bien atendida suele evolucionar favorablemente en un periodo de 5
a 7 días. Sin embargo, las personas con factores de riesgo —como niños menores
de 5 años, adultos mayores y personas inmunocomprometidas que padecen diabetes
mellitus, hipertensión arterial, asma, cáncer, enfermedades pulmonares crónicas
o enfermedades inmunológicas— tienen mayor riesgo de presentar complicaciones.
Prevención
La prevención es fundamental. Aunque en ocasiones el contagio es
inevitable, ante la presencia de síntomas es indispensable evitar la
transmisión a otros integrantes de la familia.
Medidas preventivas
Lavado constante de manos.
Es la principal medida de prevención. La OMS recomienda la siguiente
técnica:
1.
Mójese
las manos con agua.
2.
Deposite
en la palma de la mano una cantidad suficiente de jabón.
3.
Frótese
las palmas entre sí.
4.
Frótese
la palma de la mano derecha contra el dorso de la izquierda, entrelazando los
dedos, y viceversa.
5.
Frótese
las palmas con los dedos entrelazados.
6.
Frótese
el dorso de los dedos de una mano con la palma de la mano opuesta.
7.
Frótese
el pulgar de cada mano con movimiento de rotación.
8.
Frótese
la punta de los dedos contra la palma opuesta con movimiento circular.
9.
Enjuáguese
con agua.
10.
Séquese
con una toalla de un solo uso.
11.
Utilice
la toalla para cerrar el grifo.
Se debe realizar desinfección de superficies de uso común, como picaportes,
llaves de lavabos, manijas de muebles, refrigeradores, estufas, vehículos,
mesas, pisos, controles remotos, teléfonos, equipos de cómputo y llaves de
automóvil. Estas medidas deben reforzarse cuando hay un enfermo en casa. Un
desinfectante eficaz, económico y fácil de conseguir es el cloro.
Separar cubiertos y utensilios del enfermo, así como realizar el cambio
frecuente del cepillo dental.
Uso de cubrebocas. Es una medida efectiva para evitar la dispersión de
gotas respiratorias y reduce el contacto con boca y nariz. El personal de salud
debe usar cubrebocas N-95; la población general puede usar cubrebocas comunes.
Es fundamental que cubra nariz y boca. Usarlo por debajo de la nariz es una
práctica incorrecta.
Etiqueta respiratoria. El enfermo debe estornudar o toser en el ángulo
interno del codo. Es incorrecto hacerlo cubriéndose con las manos.
Evitar toallas o pañuelos de tela. Se recomienda usar pañuelos o
servilletas desechables, utilizarlos una sola vez y desecharlos en una bolsa
exclusiva. Al eliminar esta bolsa, la persona debe usar cubrebocas y lavarse
las manos inmediatamente.
Como precaución adicional, adopte medidas de higiene al visitar mercados de
animales vivos, productos frescos o de origen animal.
Estas medidas son las mismas que se aplicaron durante la pandemia de
COVID-19 y que demostraron ser altamente efectivas.
Tratamiento
El tratamiento se enfoca en aliviar los síntomas, disminuir el malestar
general y, en algunos casos, utilizar antivirales. Se recomienda reposo,
abundante ingesta de líquidos y una alimentación saludable.
Es importante recalcar que en las gripes NO SE DEBEN UTILIZAR ANTIBIÓTICOS,
salvo indicación médica.
Acuda al médico para una valoración adecuada y para la detección oportuna
de complicaciones. Si algún miembro de la familia presenta dificultad
respiratoria o empeoramiento de los síntomas, debe recibir atención médica de
urgencia.
Finalmente, algo muy importante que no se debe olvidar:
NO TE AUTOMEDIQUES.
Dr. Carlos Primitivo
Baquedano Villegas
Especialista en Medicina
Familiar
Cancún, Quintana Roo,
México. 01 de Enero del 2026
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