viernes, 1 de agosto de 2014

Cuerpo Humano: Máquina Maravillosa

En muchas ocasiones, los pacientes me hacen preguntas  como: ¿para qué sirve el cerumen de los oídos?, o ¿para qué sirven las uñas?  Y mi respuesta  es que nuestro cuerpo es una máquina perfecta, en la cual cada parte tiene una función específica, la mayoría de las veces es de mucha utilidad.
A continuación les expongo algunas cosas curiosas y maravillosas de nuestro cuerpo.

El CUERPO HUMANO de un adulto tiene 206 huesos. El hueso más pequeño está en el oído y se llama estribo y el más grande está en el muslo y se llama fémur.

La SANGRE que alimenta nuestras células tiene un volumen aproximado de 4.5 a 6 litros, está compuesta de glóbulos rojos o eritrocitos que se encargan de llevar el oxígeno a las células; glóbulos blancos o leucocitos que se encargan esencialmente de defender al cuerpo de infecciones y de plaquetas o trombocitos que son los encargados de la coagulación. Se considera que para tener anemia  se debe tener una hemoglobina de 11 g/dl o menos a nivel del mar.

El CABELLO que cubre nuestra cabeza tiene la función de protegernos del sol y del frio. De igual forma sirve para regular la temperatura por disipación.  También sirve para amortiguar golpes y dificulta el piquete de insectos.

Las CEJAS sirven para evitar que el sudor (o agua como la de lluvia) penetre directamente en nuestros ojos, así como también protegen del exceso de radiación solar  cuando estamos debajo el sol al medio día, brindando una sombra que beneficia  la visión.

Las PESTAÑAS tienen la función de proteger al ojo de cuerpos extraños. Son altamente sensibles y al menor contacto con otros objetos provocan un parpadeo que protege nuestros ojos cerrando el párpado de forma inmediata.  El párpado superior tiene alrededor de 100 pestañas y el inferior una menor cantidad. Cuando una pestaña se cae, tarda aproximadamente 7 a 8 semanas en crecer de nuevo.

Los PELOS que están en la nariz sirven para evitar la entrada de polvo e insectos. Misma función que tiene el cerumen (o cerilla) de los oídos. Su consistencia, amarga y oleosa,  aleja a los insectos que pudieran entrar en nuestros oídos mientras dormimos. Se recomienda no introducir objetos a los oídos para limpiarlos, pues al retirar el cerumen los desprotegemos, además, corremos el riesgo de enviar la cerilla hasta el fondo e impactarla, formando así un tapón de cerumen que nos disminuirá la audición.

Las AMÍGDALAS las encontramos al fondo de nuestra boca. Son un tejido (linfoide) que se encarga de atrapar gérmenes evitando su entrada a la boca al destruirlos. También tienen la función de ser una barrera natural contra ataques nocivos a nuestra vía respiratoria.

La SALIVA, además de humedecer los alimentos que deglutimos como parte del inicio de la digestión, tiene la función de mantener un pH adecuado en la cavidad bucal que evita el daño del esmalte en los dientes y la acumulación de sarro después de las comidas. La cantidad de saliva que se produce al día está entre 1 y 1.5 litros. Así que multiplica el número de años que tienes por 365 y el resultado por 1.5 y sabrás cuantos litros de saliva has producido a lo largo de tu vida.

El órgano más grande del cuerpo es la PIEL. Tiene una extensión y peso aproximados de 2 metros cuadrados y 5 kilos respectivamente. Es una barrera natural para nuestro cuerpo, altamente resistente, impermeable, sensible y térmica.

Las UÑAS que cubren la punta de nuestros dedos, tienen la función de dar soporte y dureza a los extremos de los dedos,  protegerlos contra golpes y en la época de las cavernas, eran una gran herramienta para rascar la tierra, desgarrar carne y defender de las agresiones.

Los DEDOS de nuestras manos nos sirven para sujetar fácilmente objetos. La pinza que forma nuestro dedo pulgar con los demás dedos es la herramienta perfecta para cualquier actividad manual. Los dedos de las manos reciben el nombre de pulgar, índice, medio, anular  y meñique. Los dedos de los pies reciben el nombre de ortejos y se enumeran del primero (el dedo gordo del pie) al quinto (el más pequeño). Con respecto a los ortejos, éstos  sirven para dar estabilidad al momento de la marcha (caminar o correr) y evitarnos caídas.

También tenemos una serie de glándulas y órganos ocultos en nuestro cuerpo, que aunque no vemos, su función es sumamente importante. Entre ellos están la hipófisis, tiroides, hígado, páncreas, próstata, ovarios, testículos, suprarrenales.

Iniciemos con la HIPÓFISIS. Se encuentra alojada en el cráneo  descansando sobre un hueso que se llama silla turca (por su forma de silla de montar). Es conocida también como glándula pituitaria o tercer ojo. Es la glándula principal de nuestro cuerpo y secreta hormonas que sirven para el buen funcionamiento del mismo, para el crecimiento y el desarrollo.

La glándula TIROIDES se encuentra en la cara anterior de nuestro cuello. Es la encargada del metabolismo a través de la producción de hormonas tiroideas. Su mal funcionamiento puede ocasionar que las personas tengan un metabolismo lento que les produce sobrepeso u obesidad,  o por el contrario, un metabolismo acelerado que no permita a las personas subir de peso.

El HÍGADO es una de los órganos de mayor tamaño que el cuerpo humano posee. Tiene funciones purificadoras, desintoxicantes, de almacenamiento de energía (vitaminas y glucógeno) a través de la síntesis de proteínas plasmáticas y grasas. En él se produce bilis que se almacena en la vesícula. La bilis es enviada bajo demanda hacia el estómago para formar parte del jugo gástrico que se utiliza para la digestión. Este órgano, al igual que las glándulas, al sufrir daños por enfermedades no se  regenera.

El PÁNCREAS es un órgano mixto (endocrino y exocrino) pues segrega sustancias que se conocen como enzimas digestivas que pasan al intestino delgado, así como también produce hormonas como la insulina y el glucagón que pasan a la sangre para mantener los niveles de glucosa normales. En los diabéticos que cursan por muchos años de enfermedad o que no cuidan su alimentación, el páncreas termina por agotarse y deja de producir insulina, por lo que es difícil controlar los niveles de glucosa (azúcar) en la sangre a pesar de que el paciente esté tomando dosis máximas de medicamentos para el control de la enfermedad. Es por ese motivo, que se tiene que aplicar insulina inyectada para lograr controlar los niveles de glucosa en la diabetes mellitus tipo 2. En la diabetes mellitus tipo 1 o diabetes juvenil, existe una falla pancreática de nacimiento, motivo por el cual los pacientes desde muy temprana edad se tienen que inyectar insulina para poder vivir. Una pregunta recurrente que los pacientes me hacen es: ¿cuál es la diabetes más mala, la 1 o la 2? La respuesta es que las dos son peligrosas y peor aún si no se tiene el cuidado necesario para su control y evitar las complicaciones que se presentan al resto de nuestro cuerpo.

La PRÓSTATA es un órgano glandular exclusivo de los varones. Se encuentra por debajo de la vejiga, enfrente del intestino recto. En ella se produce parte del líquido seminal que protege y nutre a los espermatozoides contenidos en el semen. Es la encargada de darles color y consistencia al semen, además de producir sustancias como el zinc que tiene un efecto bactericida (destruye a las bacterias). 
Sin embargo, es en los TESTÍCULOS donde se producen los espermatozoides y la hormona sexual masculina conocida como testosterona.  Los testículos necesitan tener una temperatura menor a la del resto del cuerpo, es por eso que se encuentran alojados en las bolsas escrotales, colgados, con la finalidad de mantenerse más frescos.

Los OVARIOS son en las mujeres como los testículos en los hombres. Se encargan de la producción de óvulos, que al unirse con los espermatozoides dan inicio a una nueva vida, a un nuevo ser humano.
Las glándulas SUPRARRENALES se encuentran situadas sobre los riñones como gorros de fiesta. La izquierda tiene forma semilunar y la derecha en forma de triángulo. Su función es la de regular las respuestas al estrés a través de la síntesis de corticosteroides (principalmente cortisol) y catecolaminas (sobre todo adrenalina).

Son muchas cosas más que podríamos describir sobre el cuerpo humano los cuales harían muy extenso este documento. Sin embargo,  es importante resaltar que nuestro cuerpo es una máquina maravillosa y delicada, a la cual si no tratamos con cuidado o alteramos algunas de sus partes, la sometemos a fallas o enfermedades. No se tiene juventud eterna. El cuidado del cuerpo se debe dar desde etapas iniciales en la vida con una alimentación balanceada, ejercicio, chequeos anuales y medicina preventiva.

Tú eres dueño y responsable del cuerpo que posees ¡Cuídalo, es tuyo!

Dr. Carlos Primitivo Baquedano Villegas
Especialista en Medicina Familiar

Cancún, Quintana Roo, México. Agosto del 2014




martes, 1 de julio de 2014

Negligencia Médica

Mientras me dirigía al trabajo, escuché en la radio la opinión de un periodista sobre una manifestación pacífica que un grupo de médicos realizó como apoyo a otros médicos que están en problemas legales, acusados de negligencia médica, movimiento nacional conocido como YO SOY MÉDICO # 17. El periodista habló muy mal de los manifestantes como si fuera un erudito en el tema.

Estas palabras expresadas ante su público me hicieron pensar en lo fácil que es acusar generalizando un caso, emitiendo juicios de opinión mirando desde fuera la problemática, sin saber la realidad de lo que acontece en el quehacer médico día con día.

Lo que estas marchas pretenden es que se respete el actuar médico y en caso de negligencia se trate como tal y no como conducta criminal. Que el caso se someta a juicio de iguales y no por personas que desconocen los actos médicos. No se trata de solapar, sino de dar un justo valor a las cosas.

En Medicina una mala praxis es un término empleado para indicar una mala gestión (por acción o por omisión) en la prescripción de medicación o en una manipulación en el cuerpo del paciente (de acuerdo a lo definido en el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española), lo que se conoce comúnmente como negligencia médica.

En mi juicio personal, considero que no se puede homologar a la mala praxis que desencadena un fallecimiento como homicidio. Hasta ahora (y espero seguir así) no conozco a ningún médico que se despierte pensando: HOY TENGO QUE MATAR A UN PACIENTE.

Para ser médico se necesita estar 5 años encerrado en un aula de la facultad de medicina, 1 año de internado de Pregrado recluido en un hospital con guardias cada 3er día, 1 año de servicio social en una población rural, la mayoría de las veces alejada de la ciudad de origen, 3 a 5 años de especialidad y en algunas ocasiones 2 a 3 años más de subespecialidad, diplomados, maestrías, cursos de educación médica continua que han significado perderse de fiestas, cumpleaños, aniversarios, estar lejos de familia, guardias en días festivos, malas noches cansancio, en fin muchos sacrificios. ¿Crees que todo lo anterior lo hace una persona con la intención de un día matar a otro ser humano?

Sin embargo, actualmente las autoridades al momento de ejercer la acción de la justicia, tratan a los médicos que han tenido la mala suerte o desgracia de estar relacionados (directa o indirectamente) en un caso de negligencia médica, como los más peligrosos criminales.

No puedo cerrar los ojos a la realidad y negar que existen personas dañadas en su interior que se han distorsionado a lo largo del camino, pero afortunadamente son los menos.

Les comparto que cuando muchacho, mi ilusión por estudiar medicina era motivada por el deseo de ayudar a mi prójimo. Después de casi dos décadas, el deseo de servicio se ha incrementado. Por mis palabras hablan mis actos y pongo a evaluación de mis pacientes institucionales y privados mi desempeño.

En la universidad me enseñaron una frase que aún es premisa en mi actuar médico: PRIMUN NON NOCERE (primero no dañar). Esa es una máxima que me ha dado excelentes resultados. El reconocer mis limitaciones, pero mejor aún superarlas, propician que el paciente reciba una atención profesional. Ese es el reto diario.

Yo les puedo asegurar que ser médico significa hacer muchos sacrificios personales y familiares. Significa estar estudiando de forma constante hasta el último día de tu ejercicio laboral. No pido de ninguna forma que se nos justifiquen nuestras fallas, pero sí que de acuerdo a la ley, se nos trate como seres humanos que en el afán de servicio, estamos sujetos a cometer errores o ser partícipes de un accidente profesional y no como a los más aberrantes criminales como en los tiempos actuales se pretende calificar.

En la actualidad, las condiciones económicas han hecho que el desempeño profesional en la medicina se vea afectado. En la salud pública por los escasos presupuestos y las grandes deficiencias que los médicos subsanan con pericia, inteligencia, capacidad, improvisación y experiencia, aun con el riesgo de cometer una mala praxis por no seguir los procedimientos adecuados ante las carencias. En la medicina particular, el desarrollo profesional se ve afectado por el alto costo de los medicamentos de patente, la carestía de los estudios diagnósticos en contraste con medicina que presume de ser privada y de asistencia social en donde se otorga atención a bajo costo, con medicamentos de dudosa calidad y en la cual se privilegia la medicación excesiva para favorecer a la cadena comercial que auspicia la atención. El negocio real es vender muchas medicinas, aunque no sean necesarias.

Considero que los pacientes (junto con los Colegios Médicos) deben vigilar el actuar médico en cualquier instancia. Hagamos un ejercicio: ¿Acostumbras revisar la cédula profesional del médico que te atiende en la página oficial de la secretaría de educación? ¿Tiene tu médico en realidad la especialidad que dice su receta? ¿Cuenta con Certificación o Recertificación ante los diferentes consejos o academias reconocidas en nuestro país? ¿Es médico de verdad?

Penosamente he podido percatarme que existen colegas que ponen en práctica procedimientos para los cuales no están preparados académicamente (o no tienen la cédula profesional para realizarlos), arriesgando de esta manera su prestigio profesional, y peor aún, la vida del paciente. Y ante la sociedad, cuando el integrante de un grupo falla, se tiende a generalizar el error en el actuar hacia todos los demás.

El ejercicio médico es una responsabilidad compartida del profesional de salud que debe prepararse día con día a través de la educación médico continua y del paciente haciendo lo que se le pide y externando sus dudas o si no está de acuerdo, solicitar una segunda opinión.


Dr. Carlos Primitivo Baquedano Villegas
Médico Especialista en Medicina Familiar
Presidente del Colegio de Médicos Familiares del Estado de Quintana Roo en el período 2010 al 2012
Coordinador Nacional de la Región Centro Sureste del Colegio Mexicano de Medicina Familiar A.C. en el período 2011-2013.
Perito en Medicina General de la PJE del Gobierno del Estado de Quintana Roo en el período 2013.



Cancún, Q. Roo, México. Julio del 2014

domingo, 1 de junio de 2014

GORDITO FELIZ

¡Gordito, pero contento! La mentira más común que se dice entre las personas que tienen sobrepeso.

Me atrevo  afirmar, sin temor a equivocarme que no existen gorditos felices, pues tanto  niños como adultos que sufren sobrepeso y obesidad son víctimas de bullying y discriminación, lo que en consecuencia afecta su autoestima.

Analicemos la siguiente situación de la vida diaria: Una mujer que se prepara para ir a una reunión. Después de un rico baño, se prueba un vestido, luego se prueba otro, saca un vestido más y al final acaba poniéndose el vestido que inicialmente eligió, pero estirándolo y con un enojo que no se puede ocultar. ¿Podemos  pensar que esa persona es feliz con el cuerpo que tiene?

Aunque la obesidad es un problema de salud, el cual en la actualidad se combate a nivel internacional, la realidad es que a la mayoría de las personas les interesa bajar de peso por situaciones de estética y moda, sin tener en que en cuenta que por sí sola, la obesidad es una enfermedad y que puede ser causante de otras enfermedades.

Cuando una persona se da cuenta que necesita bajar de peso, lo fundamental es tomar la decisión de hacerlo y aplicarse en ello. Existen en la actualidad muchas alternativas para el control de peso, unas más efectivas que otras, sin embargo, lo más importante es acudir con profesionales capacitados que puedan darte el tratamiento adecuado a tu condición y así lograr perder peso sin rebote o complicaciones secundarias.

En la desesperación por querer bajar de peso, las personas recurren a dietas de moda, productos milagro, cremas mágicas, etc. Desafortunadamente, los resultados obtenidos son transitorios, fugaces o a veces nulos. Otro error es dejar de cenar, pues esta práctica es la mejor forma de lograr todo lo contrario. Sucede que nuestro cuerpo al no recibir alimento durante la cena, interpreta esta falta de comida como carencia, por lo que se vuelve lento con la finalidad de administrar energía. Cuando el individuo vuelve a comer (la mayoría de las veces con mucha hambre) el metabolismo aprovecha al máximo todos los alimentos y acumula energía para la supuesta carencia. Cuando el metabolismo detecta que no existe tal carencia y se vuelve a reactivar, el daño ya se ha hecho y la ganancia del peso es inevitable. También es una práctica común y equívoca, consumir diuréticos o laxantes que logran bajar de peso de forma momentánea, pero al restituirse los líquidos se vuelve a ganar peso.

Los alimentos que más suben de peso son los carbohidratos contenidos en tortillas, pan, galletas, los pasteles, refrescos, golosinas, entre otros. Y aunque estos alimentos son necesarios en la alimentación diaria para el otorgamiento de energía, el exceso de su ingesta es una de las causas del incremento  del peso.

Pero la mala alimentación no es el único villano en el aumento de peso.

En el siglo pasado, al televisor se le cambiaba de canal directamente girando una perilla selectora, no había control remoto, motivo por el cual el televidente se tenía que levantar para cambiar de programa o apagar el aparato televisivo.  Este es un ejemplo de cómo  la tecnología ha venido a facilitar la vida y en consecuencia volvernos más sedentarios.

Las actividades diarias, el exceso de trabajo, la inseguridad, la falta de espacios públicos para hacer deporte, son factores que pueden favorecer el sedentarismo y en consecuencia obtener más peso.

Hace algunos años escribí un breve artículo sobre la obesidad pero no sólo hay que tener la información, más que conocerla hay que ocuparse de ella.

Para poder perder peso, no basta con ponerse a dieta; es más, esa palabra se debe eliminar de tu pensamiento, ya que pensar en dieta es restrictivo y en consecuencia genera angustia. Más bien, se trata de una reestructuración de la forma de comer, por lo que se debe llamar Plan Alimenticio. Sin embargo, además de lo anterior es necesario hacer ejercicio diario, preferentemente aeróbico, con la finalidad de quemar calorías y lograr así el objetivo.

Estas medidas se deben realizar bajo un cuidado médico estricto, pues hay personas que cursan con enfermedades que desconocen, como el hipotiroidismo que les hace subir de peso aunque cuiden su alimentación.

De igual forma, algunas enfermedades tienen contraindicados cierto tipo de ejercicios como por ejemplo las cardíacas o la presión arterial alta, en las cuales no se debe hacer pesas debido al riesgo que existe para infartarse. Y qué decir de los medicamentos para control de peso, la mayoría de ellos están contraindicados en enfermedades como la hipertensión arterial, el glaucoma o enfermedades endócrinas, por lo tanto, solo deben ser recetados por médicos.

Desconfía del personal de salud, instructores de ejercicio, nutriólogos que te recetan medicamentos en bolsitas o paquetitos con la finalidad de que acudas de forma semanal o frecuente a consulta. O peor aún, que se atreven a aplicar inyecciones para movilizar las grasas sin ser médicos. Desafortunadamente, existen personas poco profesionales, gente sin escrúpulos, que no les importa causar un daño con la finalidad de lucrar con la salud y obtener jugosas ganancias.

La alimentación y el ejercicio son el binomio fundamental para poder bajar de peso, ya sea por gusto o necesidad.

Debe existir una férrea disciplina y apego al programa que profesionales diseñen para ti, previa valoración médica integral; cambiar hábitos de vida y mantener los logros obtenidos. La receta que le sirvió a tu vecina, no necesariamente te tiene que hacer efecto, ya que no todos los organismos son iguales, pues las condiciones de edad, género, enfermedades y estilos de vida intervienen para que los resultados sean diferentes en cada persona.

Lo que puedo asegurar en base a mi experiencia profesional, es que SE PUEDE BAJAR DE PESO y dejar de ser un GORDITO FELIZ para convertirte en una persona saludable. Claro que lo estético no está peleado con la salud y es válido no solo querer estar bien, sino verse bien.

No tomes decisiones equivocadas que a la larga pueden ser más perjudiciales. Preocúpate por tu salud, pero mejor aun, ocúpate de ella.


Dr. Carlos P. Baquedano Villegas
Cancún, Q. Roo, México. Junio del 2014



jueves, 1 de mayo de 2014

Felicidad

¿Qué es la felicidad?  Acaso la felicidad, ¿es un sentimiento, un estado o una decisión? Esto va a depender de cada individuo y de la forma como quiera aplicarlo en su vida. Sin embargo, lo verdaderamente importante es que el ser humano necesita estar feliz para sentirse pleno.

Escuché de una paciente mayor la siguiente frase: ¡No permitas que un pasado que aceptaste, lastime tu futuro! Resulta que uno de sus hijos se casó con una mujer que ya tenía un bebé, a quien  él acepto como propio y el cual ha crecido con amor. Pero el día de hoy, tiene miedo de que el niño se entere  que no es su verdadero padre y no quiere que se sepa esta situación, aunque el resto de los familiares lo sabe. Cuenta con un buen trabajo que le permite tener una solvencia económica y también goza de unidad familiar, pero la sombra del pasado le agobia y no lo deja ser feliz.

En mi práctica profesional, después de estar atendiendo por mucho tiempo a las mismas personas, es fácil identificar los problemas familiares (crisis normativas y paranormativas) por los que atraviesan y que interactúan con su estado físico, desencadenando síntomas que no concuerdan con sus problemas de salud. En pocas palabras, puedo percibir que tienen un problema que probablemente no es físico.

Es común escuchar quejas sobre la economía, la inseguridad, la falta de oportunidades, el desempleo  y muchas otras cosas que son parte de la vida y que causan infelicidad en las personas. ¿Podemos cambiarlo? Tal vez sí hay situaciones que están en nuestras manos poder mejorar, pero también hay otras en las que no depende de nosotros generar este cambio. Sin embargo, lo que sí queda claro es que  no podemos vivir quejándonos de lo mal que está la vida. Aun tenemos un cielo y un sol que admirar por las mañanas, un aire que respirar.

Sin el afán de subestimar tus vivencias, cuando crees que en la vida te va mal, sólo mira a tu alrededor y te encontrarás con personas en peor situación que la tuya. Las desgracias de los demás no nos deben confortar, sino que más bien deben  hacer que valoremos lo que tenemos y le demos más importancia en lugar de estarnos quejando por lo adverso o lo que no tenemos.

En la actualidad la inconformidad es parte de la vida diaria. Quieres tener el teléfono más nuevo o el que tiene tu amigo, la tablet de última generación, el auto último modelo, la ropa de marca, etc. Es cierto que las comodidades hacen la vida más amena, pero no es sinónimo de felicidad. El tener muchas cosas, como una casa, un auto, un buen trabajo, la mejor ropa, los mejores perfumes, lo más avanzado de la tecnología; no te asegura ser feliz. Y tristemente nos damos cuenta que para muchas personas el bienestar está en relación a cosas materiales, sin enfocarse en el fortalecimiento de las relaciones intrafamiliares o interpersonales. Es ahí en donde radica la verdadera riqueza del hombre. Cuando nos preocupamos de lo material y no nos ocupamos de lo sentimental perdemos tiempo invaluable que en muchas ocasiones es difícil de recuperar. Lo material es efímero, transitorio, caducable. Las relaciones son duraderas si las sabemos preservar. Un claro ejemplo de esto sucede en las parejas de esposos, pues uno de los principales errores que comenten los matrimonios es interponer a sus hijos en su relación esponsal, convirtiéndolos en algo prioritario y el principal motivo de su vida. Pero como parte del ciclo familiar, los hijos tienen que emigrar del hogar, quedando los padres como al inicio de su  relación marital, ¡solos! Es entonces cuando vienen las crisis plateadas (en alusión a las canas), pues la relación de los esposos se debilitó al interponer a los hijos, pero al irse los hijos, la relación de pareja es muy difícil de retomar, situación que se complica con la menopausia, la cesantía,  el retiro y  las dificultades económicas.

Si por las mañanas al levantarte dices: ¡Qué flojera y tengo que trabajar!, ten por seguro que ese va a ser un día muy pesado. Por el contrario, si al levantarte, te regalas 1 minuto para asomarte por la ventana y ver el esplendor del amanecer o te paras frente al espejo y dices: ¡Hoy es un excelente día y va a estar súper!, te aseguro, sin temor a equivocarme, que así será. Y aunque en el transcurso del día se presenten dificultades, son pruebas que deberás afrontar con optimismo para que  al final de la jornada te sientas satisfecho y recuerdes las muchas cosas buenas que hiciste o recibiste. Si de plano el día tuvo muchos problemas, cuando reflexiones antes de dormir piensa que mañana será un día mejor y eso te dará tranquilidad. Todo es cuestión de vencer la negatividad que nos convierte día a día en seres inconformes, tristes o molestos con la vida.

En cierta ocasión iba conduciendo y me tocó hacer alto. El taxi que venía detrás de mi tuvo que frenar de repente pues no bajó su velocidad y no guardó su distancia. Afortunadamente no me impactó,  pudiendo evitar el golpe. ¿Cuál debió haber  sido mi actitud? ¿Insultar al taxista y recriminarle su imprudencia al conducir? O pensar: ¡qué bueno que no chocó contra mí, alguien pudo haberse lastimado y además, aunque yo no tuviera la culpa, también hubiese tenido un costo a mi bolsillo! Mi reacción dependerá de la actitud con la que afronte la situación.

¿En cuántas ocasiones te has encontrando (o tal vez tu mismo) a gente recriminando a otra por sus impericias, falta de respeto o descuidos? Seguramente en muchas. Pero en realidad, ¿se tiene la calidad moral de hacer reclamos? Todos cometemos errores, todos estamos expuestos. Luego entonces, no desperdiciemos tiempo y energía en enojos. Además, lo que nosotros como adultos hacemos, es un modelo de conducta que los niños adquieren y repiten. Seamos responsables en nuestro actuar, pues sin darnos cuenta, con nuestras actitudes preservamos la conducta equivocada que nos impide ser felices.

Leí en un pequeño libro (no recuerdo el nombre del autor) una frase que me conmovió y que les comparto: No des trascendencia a comentarios desagradables a tu persona, simplemente vive de tal manera que nadie los crea. Y es que debemos tener congruencia en nuestro decir y nuestro actuar. No te aflijas por lo que digan de ti, más bien preocúpate por lo que PIENSAS DE TI MISMO.

Dice una canción del cantautor mexicano José María Napoleón: NADA TE LLEVARÁS CUANDO TE MARCHES, CUANDO SE ACERQUE EL DIA DE TU FINAL, VIVE FELIZ AHORA MIENTRAS PUEDES, TAL VEZ MAÑANA NO TENGAS TIEMPO PARA SENTIRTE DESPERTAR. La canción se llama VIVE


La felicidad es un sentimiento, efectivamente, que nosotros mismos nos encargamos de construir cuando tenemos pensamientos y actitudes positivas.  No añores lo que no tienes, lo que tuviste o lo que algún día quizá tendrás. Mejor disfruta lo que tienes, lo que eres y de los que te rodean. En muchas ocasiones la felicidad la encontramos en las cosas más pequeñas y a nuestro alcance.

Está comprobado científicamente que las personas que no son felices son más susceptibles de padecer enfermedades porque su estado inmunológico se deprime (bajan sus defensas). Pero también es cierto que no todas las personas que están enfermas son infelices. Todo es cuestión de actitud.

Mi consejo: Sé feliz y haz feliz a los que te rodean.


Dr. Carlos P. Baquedano Villegas

Cancún, Quintana Roo, México. Mayo del 2014


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martes, 1 de abril de 2014

Tiempo de calidad

¡Más vale tiempo de calidad que de cantidad! Es la clásica aseveración que los padres utilizan para justificar cuando por cuestiones de trabajo están mucho tiempo fuera de casa y no se dedican lo suficiente al cuidado de sus hijos. Sin embargo, al escuchar tal argumento me pregunto ¿Será cierto? Y me atrevo a cuestionarlo porque en mi experiencia laboral, mis pacientes me han demostrado todo lo contrario.

Hace algunos años, la dinámica habitual en una familia tradicional se caracterizaba porque el papá trabajaba y la mamá estaba dedicada al cuidado de los hijos y supervisar su educación, tal vez hasta la preparatoria.

La vida actual ha condicionado que las dinámicas y roles familiares cambien por completo. Ahora papá y mamá trabajan, los menores de 4 años acuden a guarderías por más de 8 hrs y los escolares son atendidos por extraños o los hermanos mayores. Al final del día los padres llegan apurados con todos los pendientes del diario trajinar y la convivencia es nula. Tiempo de calidad ¿será? Es muy difícil que así sea, sobre todo cuando se tiene hijos adolescentes.

Decía mi abuelita, antes la vida era mejor que ahora. Posteriormente me tocó escuchar de mi padre la misma aseveración y hoy con temor repito que antes era mejor que ahora.

¿Qué ha pasado? ¿Hemos perdido los valores y principios de la sociedad? ¿Nos estamos volviendo malos, indiferentes o amorales?

En este cambio de usos y costumbres intervienen muchos factores. Les pongo como ejemplo lo siguiente. Los niños y adolescentes pasan mucho tiempo solos, susceptibles a ser víctimas de la delincuencia que siempre ha existido. La facilidad del acceso al internet sin supervisión de los padres es un gran factor de riesgo en la formación del niño-adolescente. Aunado a ello, están los programas televisivos tan explícitos, que se vuelven un modelo a imitar. Los hijo no logran comprender que papá y mamá están trabajando muchas horas por querer darles una vida mejor. Situación que se agrava cuando existe alguna adicción en el seno familiar, aderezada con violencia intrafamiliar.

Es la misma facilidad que existe en la difusión de noticias lo que ha condicionado que la violencia sea palpable. El estar en contacto constante con la violencia y la delincuencia, fomenta que la veamos como algo natural o normal y ya no nos espante leer la cantidad de muertes o agresiones que se publican en la prensa, se difunden por radio, televisión, redes sociales o internet.

Cuando el niño se está convirtiendo en adolescente, anda desesperadamente en busca de una identidad y una aceptación por parte de sus iguales en la sociedad. Sin la vigilancia adecuada, es presa fácil de las adicciones, del abandono escolar, del inicio temprano a la vida sexual.

He tenido oportunidad de atender a jóvenes que son llevados por sus padres a consulta por consumir marihuana, alcohol o cocaína. Lo extraño es que se trata de jóvenes con buen aprovechamiento escolar y con una aparente integración familiar. Entonces, la pregunta obligada es: ¿Por qué lo haces? La mayoría de los jóvenes ha respondido que por sentirse solos o bien por la necesidad de ser aceptados en sus grupos de amigos. Durante la contestación, es común ver el llanto de los padres al escuchar el relato de sus hijos y cómo es que llegaron a este punto.

Tal vez en un inicio, la guardería tuvo un buen papel en los niños, pero los padres nunca se dieron cuenta que sus hijos estaban creciendo y no se preocuparon por su entorno.

Hagamos un ejercicio: ¿Sabes cuáles son los nombres de al menos 5 amigos de tus hijos? ¿Conoces a los papás de estos amigos? ¿En qué trabajan? ¿Qué religión tiene? ¿Si son víctimas de adicciones o violencia intrafamiliar? ¿Cuál es el nombre de los profesores de tus hijos? Una manzana podrida, puede contaminar a toda la canasta.

Si tu hijo es adolescente y tiene acceso a redes sociales ¿Has leído sus publicaciones? ¿Conoces las fotos que sube? ¿Te permite ser integrante de su red social?

Si contestaste afirmativamente a estas preguntas, te felicito, estás haciendo bien la tarea. Si no es así preocúpate, pero mejor aún ¡OCÚPATE!

El ser humano es el resultado de una interacción de lo biológico, psicológico y social. Por tal motivo no solo es necesario atender la salud física, también es importante cuidar su desarrollo psicológico y social.

¿Les inculcas a tus hijos valores y principios? Si lo haces, ¿Cómo lo haces, de palabra o con ejemplos de vida? ¿Tiene congruencia tu decir con tu actuar? No se vale decir después ¡Mi hijo me salió malo! Eso no es cierto. Te pongo el ejemplo de los árboles con raíces profundas, aun cuando vengan huracanes, siguen erguidos ante el embate de la tormenta. Las raíces en los hijos son los valores y principios. Si estos no existen, ante la más leve ventisca, corren el riesgo de caer y no volver a levantarse.

El problema principal de nuestra sociedad es que se han hecho a un lado los valores y principios, ya que no existe tiempo para enseñarlos, aunque a nuestros hijos les demos TIEMPO DE CALIDAD. Hemos adoptado la conducta de considerar a las escuelas como guarderías, pero no es así, el principal aprendizaje se adquiere en el seno familiar. La escuela solo es un complemento académico, en un mínimo porcentaje de lo que representa la vida del ser humano.

¿Sabías que los hijos de padres divorciados, tienen más riesgo de un fracaso en sus relaciones de pareja que aquellos que vienen de un hogar bien cimentado? ¿Qué los niños que han sido víctimas de violencia familiar, acaban siendo agresores en la edad adulta? Simple y sencillamente son conductas adquiridas en un proceso de formación desde la infancia, pasando por la adolescencia y terminando en la edad adulta. El ser humano nunca deja de crecer en lo psicológico, a diferencia del cuerpo que tiene un periodo de caducidad, el espíritu sigue madurando día con día siempre y cuando las condiciones físicas así lo permitan.

No te sientas culpable si te das cuenta que no es del todo cierto ese TIEMPO DE CALIDAD, muchas veces no hay otra salida, pero se honesto y no olvides el motivo real de tu sacrificio al trabajar todo el día, todos los días y comparte tu tiempo libre con tu familia, con tu esposa, con tus hijos, con tus padres. El tiempo cobra factura y muchas veces es dolorosa en extremo la cuota a pagar.

De forma frecuente se preguntan los ancianos y adultos en retiro ¿Por qué mis hijos no me hacen caso? La respuesta es ¿Les hiciste caso cuando eran niños-adolescentes o solo te ocupaste de proveer cosas materiales?

Lo material caduca, expira. El que sembró raíces profundas en etapas tempranas de vida, tendrá en la vejez la fortuna de cobijarse a la sombra de un árbol frondoso e incluso podrá alimentarse de sus frutos.

Te recomiendo estas lecturas: VIOLENCIA EN LA FAMILIA y FUNCIONALIDAD FAMILIAR



Dr. Carlos P. Baquedano Villegas

Cancún, Quintana Roo, México. Abril del 2014




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sábado, 1 de marzo de 2014

Dolor de Cabeza


Uno de los principales dolores de cabeza de nosotros los médicos es el dolor de cabeza de nuestros pacientes, debido a que es de los diagnósticos más complejos de establecer. Lo importante no es quitar el dolor, sino, descubrir cuál es la causa del mismo.

Cuando el paciente llega a mi consultorio refiriendo dolor de cabeza, por mi mente empiezan a cruzar muchos diagnósticos diferentes, los cuales intento enlazar a los síntomas que el paciente manifiesta al interrogatorio.

El dolor de cabeza o CEFALEA, es un malestar muy común en las personas. En algún momento de nuestra vida, todos hemos tenido este problema a cualquier edad. Es una de las causas más comunes de consulta, de automedicación y de ausencia laboral.

Las cefaleas se dividen en primarias y secundarias. Las primarias son aquellas en las que el dolor de cabeza representa la enfermedad por sí misma y no existe ninguna otra patología que la esté condicionando. A diferencia de las secundarias, las cuales son consecuencia de una enfermedad que tiene como síntoma principal la cefalea.

Junto con la cefalea, pueden aparecer otros síntomas que el paciente debe tener en cuenta para considerar que no se trata de algo sencillo, como lo son el tinnitus o acufenos (escuchar grillos o ruidos), fosfenos (ver luces brillantes), amaurosis (oscurecimiento de la visión), sonofobia (intolerancia a los sonidos), fotofobia (intolerancia a la luz), náuseas, vómitos, insomnio, duración prolongada del dolor o periodos continuos constantes, desvanecimiento, sensación de opresión en la cabeza o sentir que algo va a estallar por dentro, aumento en la intensidad del dolor. El percibir uno o más de estos síntomas junto con el dolor de cabeza, son señal de que se debe acudir de forma inmediata al médico.

En más de una ocasión he escuchado a las personas decir que padecen de migraña o cefalea tensional, sin embargo, no sólo son estas dos patologías las causantes de dolor de cabeza.

Puedo  mencionar muchas enfermedades que causan cefalea: crisis hipertensivas, salmonelosis, problemas de la visión (miopía, astigmatismo, ametropía), deshidrataciones, exposición prolongada al sol, síndrome de abstinencia alcohólica (mejor conocido como resaca o cruda), neuritis de nervios craneales (trigémino o facial), conjuntivitis, dengue, influenza, resfriado, otitis, meningitis, tumores cerebrales y muchos otros que pueden hacer esta lista interminable. Sin embargo, lo primero que atinan hacer las personas cuando tienen dolor de cabeza es tomarse inmediatamente un analgésico, aunque no siempre ésta sea la conducta más adecuada.

La importancia de diagnosticar si los dolores de cabeza son primarios o secundarios, radica en la forma como el médico abordará el tratamiento al paciente.

A continuación les describo las características de una de las cefaleas más comunes: la migraña.

En este tipo de dolor de cabeza se pueden presentar síntomas como náuseas, vómitos, intolerancia a la luz, a los olores o al ruido. En muchas personas, se siente un dolor pulsátil únicamente en un lado de la cabeza o de tipo hemicraneal. Todo lo anterior, condiciona que el paciente se vuelva irritable y con la necesidad de aislarse.

Como la literatura lo describe, algunas personas que padecen migraña tienen síntomas o sensaciones que son muy variadas y particulares en cada caso, las cuales se presentan antes de que inicie el dolor agudo. Este estado físico que experimenta la persona, se conoce como AURA. Es una advertencia de que se va a presentar un dolor de cabeza terrible. En estos momentos es cuando el paciente refiere la clásica expresión de YA ME VA A DAR MI DOLOR, pues identifica plenamente esta condición.

La intensidad del dolor en este tipo de cefaleas va a depender del umbral de dolor  de cada individuo, llegando incluso a ser en algunas personas de tipo incapacitante.

Algunos alimentos, sustancias y situaciones pueden detonar la aparición de la migraña, como son: abstinencia de la cafeína (cuando el enfermo está habituado a tomar frecuentemente esta sustancia en cualquiera de los alimentos que lo contengan); cambios en los niveles hormonales durante el ciclo menstrual de las mujeres o con el uso de píldoras anticonceptivas; cambios en los patrones del sueño (como aquellas personas que trabajan en turnos cambiantes o alternados); ejercicio u otro estrés físico; no comer a las horas u omitir alimentos; fumar o estar cerca de personas fumando; cualquier alimento procesado, fermentado, adobado o marinado, al igual que los alimentos que contengan glutamato monosódico (GMS, el cual debe encontrarse descrito en la etiqueta de los alimentos empaquetados), productos horneados, chocolate, nueces, mantequilla de maní y lácteos, alimentos que contengan tiramina como el vino rojo, el queso curado, el pescado ahumado, los hígados de pollo, los higos, algunas legumbres como las cebollas y frutas como el aguacate, plátano o cítricos, carnes que contengan nitratos (como el tocino, los perros calientes, el salami, las carnes curadas).

Como podemos observar, la migraña es multifactorial y los síntomas dependen del individuo y pueden ir de lo más leve hasta condicionar una incapacidad laboral o de vida.

En la actualidad, los médicos utilizan medicamentos que sirven para las epilepsias, con excelentes resultados, pues evitan la aparición de los cuadros agudos de migraña. Existe otro grupo de medicamentos los cuales ayudan a contrarrestar estos eventos agudos, pero recomiendo que sean prescritos por los expertos de salud.

Los medicamentos más comunes para contrarrestar el dolor de cabeza son los llamados AINES (Anti-Inflamatorios No Esteroides) como el ácido acetil salicílico (Aspirina®), el paracetamol, ketorolaco, ibuprofeno, entre otros e incluso pueden venir combinados con cafeína. De todos los AINES, el mejor es el que le hace efecto al paciente, ya cada uno responde de forma diferente.

Es muy importante que no minimices tu dolor de cabeza, por lo que debes acudir al médico a fin de que te realice una revisión integral y te pueda diagnosticar si tu cefalea es primaria o secundaria y en base a esto otorgarte la terapéutica más adecuada.

Evita meterte a los buscadores de internet, pues existe tanta información de todo tipo, que ya no sabrás si sólo tienes un simple dolor de cabeza o un tumor cerebral. Por experiencia profesional, te puedo decir que lo único que ganarás es un estado de ansiedad.

Atiéndete con personal calificado. No te automediques o autodiagnostiques, ni gastes en estudios innecesarios. Deja ese trabajo en manos de tu médico.

Haciendo todo lo anterior, te aseguro que te evitarás muchos dolores de cabeza.

 

Dr. Carlos P. Baquedano Villegas

Cancún, Q. Roo. México. Marzo del 2014.

 
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sábado, 1 de febrero de 2014

Automedicación

Hace algunos días vi en la televisión el comercial de un medicamento que prometía CURAR DE FORMA INMEDIATA,  una faringitis con sólo aplicar dos disparos de spray en la garganta. No pude evitar sentirme molesto, pues a pesar de los muchos esfuerzos que hacemos los médicos para abatir la automedicación, anuncios de este tipo inducen a la gente a consumir estos productos de manera indiscriminada, lo cual representa un riesgo para su salud.

En el 2010, COFEPRIS y la Secretaría de Salud regularon la venta de antibióticos y desde ese momento solo se pueden comprar con receta médica.

De igual forma, existe un grupo de medicamentos de mostrador que se denominan OTC por sus siglas en inglés (Over The Counter) que son de libre venta, los cuales no necesitan ningún tipo de prescripción escrita, como lo son analgésicos no narcóticos, las vitaminas, los que se relacionan con resfriados y problemas gastrointestinales entre otros.

Hagamos un análisis del ejemplo inicial. Muchas personas hemos sentido dolor en la garganta, esta afección llamada ODINOFAGIA coloquialmente conocida por algunos  como INFECCIÓN DE LA GARGANTA o FARINGITIS, es debida a que dormimos con la boca abierta (por cualquier causa), lo que reseca la mucosa de la faringe y se manifiesta por las mañanas como un dolor de garganta que desaparece gradualmente después de tomar líquidos y sin necesidad de algún medicamento. Ante tal molestia, el paciente busca una solución: como ya vio el anuncio en la televisión,  compra el producto maravilloso y se lo aplica, más no se da cuenta que está haciendo un gasto innecesario. Pero,  ¿qué sucede cuando en realidad existe una infección y acude a estos remedios? Si no hay un diagnóstico certero, derivado de una valoración médica, en consecuencia el paciente no va a sanar  y  tiene que acudir al médico cuando el cuadro infeccioso  se ha complicado. Por consiguiente,  la salud de la persona se deteriora aún más y su economía, también.

En la actualidad es común ver a artistas, comunicadores o figuras públicas,  promoviendo medicamentos y peor aún, algunos de ellos hasta recetándolos como si fueran médicos. La gente considera como cierto lo que ve en esta publicidad engañosa y compra el producto, pero al utilizarlo se da cuenta que no funciona tal como se anunció. Entonces,  ¿cómo es que anuncian los productos a sabiendas de que las personas cuando los consumen se van a dar cuenta de que no funcionan? La respuesta es sencilla: según el INEGI, de acuerdo al último censo poblacional realizado, en el 2010 éramos un total de 112 millones 336 mil 538 mexicanos, de tal forma que con 100,000 mexicanos que engañen por día es suficientemente costeable para pagar la publicidad del producto, y se necesitarían aproximadamente 3 años para que todo el país se entere de que el producto no sirve tal como se anuncia.

Y como el caso del dolor de garganta hay otros ejemplos más: gastritis que se cura en 14 días, hongos de la uñas que se eliminan con cremas, sustancias para bajar de peso, medicamentos que te salvan de las hemorroides, desgastes óseos producto de cambios degenerativos propios de la edad que se revierten aplicando cremas o tomando pastillas, antigripales mágicos de acción inmediata, eliminación de verrugas, cara libre de acné, etcétera. ¿Te recuerda algo?

Es cierto que la economía del país (la microeconomía dirían los expertos) no anda del todo bien (aunque se presuma en el extranjero todo lo contrario). Por tal motivo la gente tiene que automedicarse al carecer del dinero suficiente para pagar un servicio médico, pretendiendo así mitigar su dolencia sin gastar de más. También en su afán de recuperar la salud a bajo costo,  ocasiona que tengan que ir a orientación médica “gratuita” o comprar en farmacias medicamentos de baja  y dudosa calidad. Sin embargo,  la realidad es que acaban gastando más, pues la única finalidad de estos  establecimientos es vender medicamentos, en gran cantidad y con esto generar jugosas ganancias. Escuché en las noticias que al inicio de este año 2014, la COFEPRIS había inspeccionado a muchos de estos lugares, encontrando irregularidades en los médicos que ahí laboran (irregularidades que no describen) y que condicionó la clausura de estos comercios de salud (CLAUSURA DE CONSULTORIOS).  Les comparto que me causa alegría saber que nuestro gobierno  está tomando medidas enérgicas al respecto, ya que considero que la salud de las personas está por encima de la comercialización.

Cuando tuve la honrosa encomienda de ser Presidente del Colegio de Médicos Familiares del Estado de Quintana Roo, en mano propia le hice llegar al Secretario de Salud de ese entonces, una serie de recetas médicas con cédulas profesionales falsas (la mayoría de doctores que laboran en farmacias SIMILARES). El Secretario se comprometió delante de todos los ahí reunidos a hacer una investigación exhaustiva para dar seguimiento al caso, pero nunca sucedió nada y las cosas siguieron como siempre.

Ante la situación económica y social que nos toca vivir, la población debe adoptar la cultura de la salud en la que se pueden contemplar los siguientes puntos:


·       EDUCACIÓN EN SALUD. La educación es prevención, pero no va a llegar sola, se debe buscar acudiendo a las instituciones de salud en las áreas preventivas, acudiendo a pláticas, leyendo artículos publicados en las páginas institucionales de salud (IMSS, SECRETARIA DE SALUD, OMS, ARTÍCULOS MÉDICOS PARA PACIENTES).


·       AUTOMEDICACIÓN RESPONSABLE. No jugar al doctor. La automedicación es algo que se puede utilizar si el problema es sencillo o en lo que se acude a un médico. Si después de 24 horas no mejoras o incluso empeoras, debes acudir a un profesional de salud de tu confianza.


·       LEER LAS INSTRUCCIONES ANTES DE INGERIR CUALQUIER MEDICINA. Los medicamentos traen leyendas de protección que indican en quienes no se deben usar, como por ejemplo una mujer embarazada cruzada por una X;  indicaciones, modo de uso, contraindicaciones, efectos adversos y fecha de caducidad. No te confíes de lo que te dice el farmacéutico. Aunque la mayoría tiene mucha experiencia, algunos ni siquiera tienen estudios medios básicos, o peor aún, ni conocen para qué sirven y efectos adversos de los productos que venden.


·       COMPRA SEGURA. No compres medicamentos en tianguis o puestos ambulantes. Se ha descubierto que existen personas que rellenan las cajas vacías de medicamentos con  productos caducos o de procedencia ilícita para ofrecerlos a precios más accesibles. Con respecto a los medicamentos Genéricos y Similares, te invito a leer el siguiente artículo: ¿LO MAS BARATO ES LO MISMO?


·       NO SE DEBE AUTOMEDICAR A LOS NIÑOS Y A LOS ANCIANOS. En los extremos de la vida, las complicaciones por enfermedades son más rápidas. De igual forma, las mujeres embarazadas, las personas que padecen una enfermedad crónico-degenerativa, inmunológica o terminal, no deben automedicarse.


·       CONSULTA MÉDICA. Por muy simple que sea tu padecimiento, el medico te debe HACER UN EXAMEN FÍSICO INTEGRAL. No permitas que te receten con sólo lo que dijiste y sin revisarte. Si esto sucede, duda del profesionalismo de ese sujeto.


·       CÉDULA PROFESIONAL. Revisa la cédula profesional del médico que te atiende. Por ley, las recetas deben llevar de forma impresa la cédula del médico que las expide. No aceptes recetas que no tengan cédula profesional o que  la tengan escrita de puño y letra. Las cédulas profesionales las puedes consultar en CÉDULAS PROFESIONALES (sólo ten paciencia, la página puede ser un poco lenta).


·       RECETAS ILEGIBLES. No aceptes recetas con letra ilegible. El farmacéutico se puede confundir y darte otro producto o incluso tú no entenderás como tomarlo.


·       RECETAS NO MÉDICAS. No hagas caso de recetas de personas que no son médicos. Lo que a otra persona le funcionó, no necesariamente te puede funcionar a ti. Los vecinos, comadres, familiares, compañeros de trabajo, personal de salud no médico y otros, son afectos a recetar. Solo los médicos tienen la facultad (y capacidad) de recetar correctamente.


·      DOCTOR INTERNET. No todo lo que se publica en internet es confiable. A veces el buscar enfermedades sin tener un conocimiento integral, sólo genera angustia, desesperación y toma de decisiones equivocadas o apresuradas.


Como diría mi abuelita: ¡Zapatero a tus zapatos! No juegues con tu salud, déjala en mano de profesionales.


Dr. Caros P. Baquedano Villegas
Cancún, Q. Roo, México. Febrero del 2014.